Tlaxcala y Uruguay trabajarán en el desarrollo de una plataforma tecnológica que permita registrar, identificar y dar seguimiento a casos de violencia sexual y otras vulneraciones de derechos contra niñas, niños y adolescentes, como parte de un proyecto de cooperación que busca mejorar la respuesta de las instituciones.
La iniciativa, denominada “Fortalecimiento institucional para la atención y prevención de delitos sexuales contra niñas, niños y adolescentes”, contará con una inversión de 100 mil dólares del Fondo Conjunto México-Uruguay y contempla capacitación, intercambio de información y transferencia de buenas prácticas entre ambos países.
El proyecto será desarrollado por el Sistema Estatal DIF, a través de la Procuraduría de Protección de Niñas, Niños y Adolescentes, con el acompañamiento de la AMEXCID y la Agencia Uruguaya de Cooperación Internacional. En la presentación participaron Flor de María López Hinojosa, Carlos Acosta Montoya, Cecilia Giffuni Cardozo, Ana Laura Ayala Uraga, Rubén Medina Belli, Rubén Fernando Hernández Mejía, Martín Clavijo Moreto y Wendy Estefanía Zea Ramírez.
Uno de los principales problemas que busca atender la estrategia es la dispersión de información, pues actualmente parte del registro y seguimiento de los casos se realiza mediante herramientas básicas. La nueva plataforma pretende concentrar los datos y permitir conocer el avance de cada caso, además de facilitar la coordinación entre las instituciones responsables de atender a las víctimas.
La herramienta también permitirá identificar territorialmente problemáticas como violencia sexual o embarazo infantil, con información que ayude a establecer acciones preventivas en las zonas donde exista mayor incidencia. El objetivo es que las autoridades tengan elementos para intervenir antes de que las vulneraciones escalen y evitar que las víctimas tengan que repetir innecesariamente sus historias ante distintas instituciones.
Durante la presentación se destacó la experiencia acumulada por Tlaxcala en los últimos cinco años, periodo en el que sus equipos de intervención pasaron de tres a más de 68. Ese conocimiento será compartido con Uruguay, mientras que el país sudamericano aportará su experiencia en tecnología y sistemas de información aplicados a la protección de la infancia.
La cooperación entre ambos países busca que el proyecto no se limite a la creación de una plataforma, sino que genere un modelo de atención con capacidad de seguimiento y prevención. De consolidarse, las autoridades plantean que las herramientas y prácticas desarrolladas en Tlaxcala puedan posteriormente replicarse en otras entidades del país.












