Los tres centros penitenciarios de Tlaxcala evaluados por la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) obtuvieron calificaciones por debajo de seis puntos en el Diagnóstico Nacional de Supervisión Penitenciaria 2025 con un promedio estatal de 5.02 sobre 10. El Centro de Reinserción Social de Apizaco obtuvo 5.18 puntos, el Cereso de Tlaxcala 4.89 y el Centro Femenil de Reinserción Social 4.99.
Entre los principales aspectos identificados se encuentra la sobrepoblación. El centro de Apizaco tenía capacidad para 482 personas y registraba 500 el Cereso de Tlaxcala contaba con 438 espacios para una población de 504 personas, mientras que el Centro Femenil tenía capacidad para 65 y alojaba a 87 mujeres. Esto representa ocupaciones aproximadas de 104, 115 y 134 por ciento, respectivamente.
El diagnóstico también reportó deficiencias relacionadas con servicios de salud, alimentación, higiene, condiciones materiales, personal de seguridad y custodia y capacitación. En los centros se identificaron además áreas de oportunidad en los mecanismos de prevención de hechos violentos, atención de quejas y distintos procesos relacionados con la reinserción social.
En el caso del Cereso de Tlaxcala, que obtuvo la calificación más baja, se señalaron además problemas en la separación entre personas procesadas y sentenciadas, clasificación de la población penitenciaria y atención de grupos con necesidades específicas. En el Centro Femenil se revisaron particularmente las condiciones de mujeres, personas adultas mayores, con discapacidad y otras poblaciones que requieren atención diferenciada.
El diagnóstico también registró aspectos sin señalamientos negativos la CNDH no detectó cobros, extorsiones ni sobornos en ninguno de los tres centros, mientras que en Apizaco no identificó autogobierno o cogobierno. La evaluación forma parte del DNSP, herramienta mediante la cual el organismo revisa las condiciones de internamiento y el respeto a los derechos humanos de las personas privadas de la libertad.












