Su paso por Comunicación Social y Coracyt deja cuestionamientos sobre su proyección personal, la relación con determinados medios y la transparencia de recursos públicos.
Angélica Domínguez Hernández encabezó dos áreas estratégicas del gobierno estatal: la Coordinación General de Comunicación y la Coordinación de Radio, Cine y Televisión de Tlaxcala (Coracyt). Su trayectoria abre interrogantes sobre los resultados de su gestión y el papel que desempeñó en la comunicación pública.
Uno de los principales cuestionamientos gira en torno a su presunta cercanía con determinados medios de comunicación. La duda es si esos vínculos contribuyeron a fortalecer la imagen institucional del gobierno o si terminaron funcionando como una plataforma para impulsar la visibilidad de la propia funcionaria , mientras la comunicación gubernamental quedaba relegada.
En Coracyt, el balance también requiere respuestas sobre los proyectos consolidados, el uso de los recursos disponibles y los resultados concretos para el organismo. La difusión de eventos y actividades oficiales no basta para acreditar una gestión; hacen falta indicadores y una evaluación verificable de su desempeño.
A ello se suman señalamientos periodísticos sobre una plaza laboral relacionada con la Unidad de Servicios Educativos de Tlaxcala (USET), cuya asignación y situación administrativa requieren aclaración documental para conocer las condiciones del nombramiento y las funciones correspondientes.
Otro pendiente es la transparencia sobre el Micrófono de Oro 2025, realizado el 21 de agosto en Tlaxcala, con la participación de figuras nacionales y alrededor de 45 personalidades reconocidas. Una investigación periodística reportó que Domínguez acumuló 49 mil 578.43 pesos en viáticos, tras revisar 31 facturas; de ese monto, mil 314 pesos correspondieron a un viaje a Ciudad de México el 28 de julio de 2025, relacionado con gestiones previas para la ceremonia. Estas cifras no representan el costo total del evento, por lo que sigue pendiente conocer cuánto se destinó a organización, producción, traslados, hospedaje y reconocimientos, así como el origen de los recursos.
En el terreno político, circulan versiones sobre una posible aspiración a una diputación local y una eventual cercanía con la senadora Ana Lilia Rivera Rivera, coordinadora estatal de los Comités de Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional. Sin confirmación oficial, ambas versiones permanecen en el terreno de la especulación rumbo a 2027.
Más allá de sus posibles movimientos políticos, la pregunta de fondo es qué dejó su paso por dos espacios estratégicos. La comunicación pública no debería convertirse en un escaparate personal ni quedar subordinada a los intereses de sus responsables. El balance de Angélica Domínguez exige resultados comprobables, claridad sobre el manejo de los recursos y respuestas sobre las decisiones tomadas durante su gestión.










