Ruben Hernández
¡Ya basta, la CAPAO es de Ocotlán!, reclamaron pobladores de esta localidad durante una asamblea comunitaria y una marcha pacífica hacia las instalaciones de la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado de Ocotlán (CAPAO). En la protesta se escucharon gritos de “¡Fuera Alfonso!” y “¡Fuera Buendía!”.
La asamblea comunitaria se llevó a cabo en la explanada de Ocotlán, junto a la Basílica, y fue convocada por el director de la CAPAO, Víctor Garrido Lechuga. La movilización surgió después de que, el pasado viernes 26 de septiembre, una comitiva del Ayuntamiento de Tlaxcala suspendiera las oficinas de la CAPAO para colocar sellos y exigir la entrega-recepción, argumentando que la comisión carece de personalidad jurídica.
Sin embargo, los manifestantes señalaron que esta acción fue ilegal, ya que existe un Amparo Directo (expediente 521/2025) radicado en el Segundo Tribunal Colegiado de Distrito en el estado de Tlaxcala. Acusaron que, al no esperar la resolución judicial, tanto la autoridad municipal como la de la comunidad violentaron las leyes federales.
Durante la asamblea, los pobladores calificaron como improcedentes las acciones del presidente municipal de Tlaxcala, Alfonso Sánchez García, y del presidente de comunidad, Julio Buendía Martínez. Denunciaron que este último utilizó un grupo de choque —individuos cubiertos con gorras, cubrebocas, lentes oscuros y sudaderas— para acompañar a la comitiva que entregó el oficio del alcalde.
Se informó que, ante esta situación, el director Garrido Lechuga aceptó acuerdos provisionales para garantizar la integridad física de los presentes y acordó una mesa de trabajo para el próximo lunes 29 de septiembre a las 11:00 a.m. en la presidencia de Tlaxcala.
En la reunión, los pobladores recordaron que Julio Buendía nunca rindió cuentas cuando estuvo al frente de la CAPAO, donde presuntamente dejó un adeudo de 2.5 millones de pesos (mdp) que nunca aclaró.
Asimismo, denunciaron que ninguna autoridad municipal tiene el poder de despojar de sus atribuciones a la Comisión de Agua Potable ni de impedir que se brinde el servicio a la comunidad. Sostuvieron que los cuatro pozos de agua potable están en territorio de Ocotlán y pertenecen a la localidad, a pesar de que el municipio ostente las concesiones.
También señalaron la existencia de intereses políticos y económicos, sugiriendo que el bloqueo a la CAPAO busca facilitar la construcción de un “Fraccionamiento del Bienestar” y, finalmente, integrar la comisión local a la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado del Municipio de Tlaxcala (CAPAM).
Después de la asamblea, los pobladores realizaron una marcha pacífica y se dirigieron a las oficinas de la CAPAO, donde abrieron la puerta principal para realizar una toma simbólica. El objetivo fue fijar su posicionamiento y asegurar que la comisión siga operando desde Ocotlán. Destacaron que, pese al incidente del viernes, el personal de bombeo continúa trabajando sin suspender el servicio.
Cabe destacar que, a pesar del ingreso de los manifestantes al inmueble, los sellos de suspensión colocados en las oficinas administrativas no fueron tocados, por lo que estos permanecen intactos, al igual que los de la puerta trasera y el almacén. Reiteraron que se trató de una marcha pacífica y agradecieron el apoyo de los vecinos.
El director de la CAPAO, Víctor Garrido Lechuga, pidió a las autoridades que dejen trabajar a la comisión. Afirmó que, aunque el Ayuntamiento nunca ha querido dialogar ni trabajar en conjunto, él reitera la invitación a solucionar el problema, pero “sin bloqueos, injusticias ni arbitrariedades”.
Finalmente, los vecinos reunidos reclamaron que tanto el presidente de comunidad, Julio Buendía, como el alcalde Alfonso Sánchez García, no han hecho nada por Ocotlán, comunidad que, aseguraron, está llena de baches y carece de acciones concretas en beneficio de la sociedad













