REINO UNIDO IMPORTÓ 700 MIL HUEVOS CONTAMINADOS

Reino Unido importó cerca de 700 mil huevos supuestamente contaminados por el uso del insecticida fipronil en criaderos de gallinas ponedoras, anunció este jueves la Agencia británica de Seguridad Alimentaria (FSA).

Previamente, la agencia anunció que el número de unidades contaminadas era de 21 mil, pero este jueves elevó la cifra.

Estos huevos no fueron vendidos directamente al público, sino que fueron utilizados para fabricar productos alimentarios, sobre todo rellenos de bocadillos y otros productos refrigerados, como ensaladas.

“Numerosos huevos implicados se mezclaron con otros huevos que no provenían de criaderos afectados, de manera que los residuos de fipronil están fuertemente diluidos”, precisó la agencia.

A pesar de que sea “muy improbable que estos huevos planteen un riesgo para la salud pública”, los productos concernidos que no han sido consumidos serán retirados de las estanterías de los comercios y cientos de miles de gallinas podrían ser sacrificadas en Holanda.

Al respecto, las policías de Holanda y Bélgica llevaron a cabo registros este jueves dentro de una investigación sobre el uso del pesticida nocivo en la industria avícola, dijo la fiscalía de Holanda.

Marieke van der Molen, portavoz de la fiscalía holandesa, comentó que los registros se realizaron en los dos países, en los lugares vinculados con la compañía que supuestamente usó el pesticida y con sus potenciales proveedores.

El fipronil es un insecticida corriente que se encuentra en productos veterinarios utilizados para los animales de compañía, contra las pulgas, las garrapatas y los ácaros. Su uso está prohibido en animales destinados a la cadena alimentaria en la Unión Europea.

En grandes dosis está considerado “moderadamente tóxico” para el hombre por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Los primeros resultados de las pruebas efectuadas en criaderos británicos no muestran ninguna exposición al fipronil en Inglaterra y Gales, según la FSA.

El escándalo afecta ahora a ocho países europeos.

Su amplitud salió a la luz la semana pasada en Holanda, donde hasta 180 criaderos fueron bloqueados y se ordenaron retiros masivos de huevos por la alta tasa de fipronil utilizado para eliminar el ácaro rojo, un parásito nefasto para las gallinas.

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