Fabiola Márquez
En los últimos meses de 2025 y en el arranque de 2026, la percepción política en México muestra un escenario marcado por la continuidad del dominio de Morena. Un PAN intenta consolidarse como la principal fuerza opositora. Además, un PRI enfrenta uno de los momentos más complejos de su historia reciente, tanto a nivel nacional como en entidades como Tlaxcala.
A nivel nacional, Morena continúa siendo el partido con mayor respaldo ciudadano y el que encabeza la intención de voto rumbo a los próximos procesos electorales. Su permanencia en el poder federal y en la mayoría de los gobiernos estatales le ha permitido mantener una estructura sólida y una base electoral leal, particularmente entre sectores populares.
No obstante, en los últimos meses se ha registrado una ligera disminución en su percepción positiva. Esto se atribuye principalmente al desgaste natural del ejercicio del poder, a debates internos, y a la exigencia ciudadana de mejores resultados en temas como seguridad, economía y servicios públicos. A pesar de ello, Morena conserva una ventaja clara sobre sus adversarios. Estos no han logrado articular una narrativa que conecte de manera contundente con el electorado.
En Tlaxcala, Morena sigue siendo la principal fuerza política. El gobierno estatal encabezado por Lorena Cuéllar Cisneros mantiene influencia en la opinión pública. Además, el partido conserva una ventaja significativa en las preferencias. Sin embargo, encuestas recientes muestran que ese respaldo ya no es tan amplio como en años anteriores. Esto refleja una ciudadanía más crítica y atenta al desempeño gubernamental, especialmente en temas de obra pública, seguridad y desarrollo social.
El Partido Acción Nacional se mantiene como la segunda fuerza política a nivel nacional y el principal referente de la oposición. Su percepción pública es menos negativa que la del PRI. Sin embargo, también enfrenta dificultades para incrementar su base electoral.
A nivel nacional, el PAN ha logrado capitalizar parte del descontento ciudadano hacia Morena, especialmente entre clases medias y sectores empresariales. Sin embargo, su principal reto sigue siendo la falta de un liderazgo nacional fuerte y un discurso renovado. Esto le permitiría competir de manera directa con el partido en el poder.
En Tlaxcala, el PAN muestra un crecimiento moderado en la percepción ciudadana, aunque todavía insuficiente para disputarle seriamente el liderazgo a Morena. Su presencia es más visible en ciertos municipios y en sectores urbanos. Sin embargo, continúa siendo percibido como un partido con estructura limitada y poca cercanía con amplios sectores sociales.
El Partido Revolucionario Institucional enfrenta una crisis profunda de credibilidad y respaldo ciudadano. A nivel nacional, es uno de los partidos con mayor rechazo. Esto se refleja en bajos niveles de intención de voto y una imagen asociada al pasado, a prácticas políticas cuestionadas y a la falta de renovación interna.
Aunque conserva cuadros políticos con experiencia, el PRI no ha logrado traducir esto en una recuperación significativa de la confianza ciudadana. La percepción general es que el partido no ha sabido adaptarse a la nueva dinámica política del país.
En Tlaxcala, el PRI mantiene una base electoral reducida pero estable. En los últimos meses se ha observado un ligero repunte en su percepción, principalmente por el desgaste de Morena y por la búsqueda de opciones distintas por parte de algunos sectores ciudadanos. Sin embargo, su crecimiento sigue siendo limitado y depende en gran medida de alianzas o de figuras locales con reconocimiento.
Perfil 2026
El inicio de 2026 perfila un escenario político donde Morena continúa como el actor dominante, pero con una ciudadanía más exigente y crítica. El PAN se posiciona como la principal alternativa, aunque aún sin la fuerza suficiente para representar un contrapeso sólido. Mientras que el PRI lucha por no quedar relegado a un papel marginal en la vida política nacional y estatal.
En Tlaxcala, estas dinámicas se replican a menor escala: Morena lidera, PAN intenta crecer y PRI resiste. La percepción política refleja un electorado que comienza a cuestionar más a quienes gobiernan. Esto podría modificar sus preferencias si no observa resultados tangibles.
La percepción política en México y Tlaxcala, al cierre de 2025 e inicio de 2026, muestra estabilidad en las preferencias. También hay signos de cambio gradual. Morena sigue siendo la fuerza predominante, aunque enfrenta el reto de evitar un mayor desgaste. El PAN tiene la oportunidad de fortalecerse si logra renovar su discurso y liderazgo. Mientras, el PRI enfrenta el desafío más grande: recuperar credibilidad en un entorno político que ya no le es favorable.













