Fabiola Márquez
Mientras el alcalde David Vega Terrazas presume avances y gestión institucional, en Yauhquemehcan la realidad cotidiana para miles de habitantes está marcada por carencias profundas, servicios públicos deficientes, inseguridad y un evidente abandono municipal que se ha vuelto imposible de ocultar.
Lejos de consolidar un proyecto de desarrollo, el municipio enfrenta una crisis de atención básica, donde los problemas no solo persisten, sino que se agravan ante la falta de planeación, ejecución deficiente de obras y una autoridad municipal rebasada.
Uno de los reclamos más reiterados hacia la administración de David Vega Terrazas es el estado deplorable de las vialidades. Calles llenas de baches, pavimentos fracturados, drenajes colapsados y accesos intransitables forman parte del panorama diario en varias comunidades.
Habitantes señalan que el Ayuntamiento ha optado por obras superficiales y remiendos temporales, que duran semanas y vuelven a colapsar con las primeras lluvias, sin que exista una solución estructural ni rendición de cuentas sobre los recursos invertidos.
La recolección de basura irregular, el alumbrado público inservible y la falta de mantenimiento urbano evidencian una administración municipal sin capacidad operativa.
Colonias enteras permanecen en penumbras durante meses, sin respuesta del Ayuntamiento, situación que incrementa la inseguridad y el temor entre los vecinos.
Durante la temporada de lluvias, el problema se agrava: inundaciones, coladeras tapadas y escurrimientos de aguas negras exponen la falta de prevención y mantenimiento por parte del gobierno municipal.
Pese al discurso oficial, ciudadanos aseguran que la inseguridad va en aumento bajo la gestión de David Vega Terrazas.
Robos a casa habitación, asaltos y hechos delictivos sin esclarecimiento se han vuelto recurrentes, mientras la policía municipal carece de presencia, equipo y estrategia.
Vecinos afirman que la respuesta policial es lenta o inexistente, lo que ha obligado a la población a organizarse por su cuenta para cuidar sus colonias ante la ausencia de un plan real de seguridad pública.Otra de las carencias más graves es el problema constante de agua potable.
Tandeos prolongados, fallas en la red y dependencia de pipas afectan a cientos de familias, quienes deben asumir gastos adicionales sin que el Ayuntamiento encabezado por David Vega Terrazas ofrezca soluciones de fondo ni proyectos hidráulicos claros.
Parques, canchas deportivas y áreas recreativas se encuentran en estado de abandono: juegos infantiles rotos, áreas verdes descuidadas y espacios convertidos en focos de vandalismo.
La falta de inversión en estos espacios refleja desinterés por la niñez y juventud, sectores que hoy carecen de alternativas sanas de convivencia.A la crisis de servicios se suma la falta de diálogo y transparencia.
Ciudadanos denuncian que las quejas no son atendidas, que no existen respuestas claras y que el alcalde David Vega Terrazas se mantiene distante de las problemáticas reales, priorizando actos públicos y presencia política antes que soluciones concretas.La percepción generalizada es que el Ayuntamiento no escucha ni informa, y que las decisiones se toman sin consultar a las comunidades afectadas.
El descontento en Yauhquemehcan va en aumento. Habitantes advierten que el municipio se ha convertido en un ejemplo del rezago que genera una mala administración, donde las promesas de campaña contrastan con una realidad de abandonado.
Yauhquemehcan no necesita propaganda ni simulación; necesita calles dignas, agua, seguridad, servicios eficientes y un gobierno municipal que asuma su responsabilidad.
Mientras eso no ocurra, la gestión de David Vega Terrazas quedará marcada como una administración incapaz de responder a las necesidades básicas de su gente, en un municipio cansado de esperar lo que nunca llega.













