El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) aclaró que miles de personas que interrumpieron sus aportaciones laborales en años recientes aún pueden acceder a una pensión en 2026, aunque dependerá de varios factores como el régimen en el que comenzaron a cotizar y el tiempo transcurrido desde la última aportación.
La institución explicó que el simple hecho de dejar de cotizar no implica la pérdida automática del derecho a recibir una jubilación, siempre que se cumplan ciertos requisitos establecidos por la ley.
Para quienes iniciaron su vida laboral antes del 1 de julio de 1997 (Ley 73), existe un mecanismo denominado conservación de derechos, que otorga un plazo limitado para realizar el trámite de pensión aún sin cotizar recientemente.
Este periodo equivale a una cuarta parte del total de semanas que el trabajador ya había acumulado antes de dejar de aportar; durante ese tiempo pueden iniciar el proceso sin necesidad de reactivar cotizaciones.
Si ese plazo ya ha expirado, el IMSS señala que todavía es posible reactivar el derecho a una pensión mediante la cotización de al menos 52 semanas adicionales, ya sea a través de un empleo formal o mediante la continuación voluntaria (Modalidad 40), que permite a trabajadores independientes seguir cotizando con la posibilidad de mejorar el monto de su futura pensión.
Por otro lado, quienes comenzaron a cotizar después del 1 de julio de 1997 (Ley 97) conservan en todo caso los recursos acumulados en su cuenta individual administrada por la Afore, independientemente de que hayan dejado de aportar.
Sin embargo, para obtener una pensión mensual bajo este esquema se deben cumplir los requisitos de edad y semanas cotizadas que marca la ley; de no lograrlo, el trabajador puede retirar el saldo acumulado en una sola exhibición o continuar cotizando hasta cumplir con los criterios necesarios.












