Fabiola Márquez
Sin rodeos, el alcalde de Apizaco, Javier Rivera Bonilla, lanzó un mensaje que ya comenzó a generar reacciones en el escenario político local: pongan a quien pongan ganamos ”, es clara alusión a la oposición.
El edil sostuvo que, derivado de lo que calificó como un “buen gobierno”, el partido guinda tiene asegurada la victoria en la próxima contienda electoral en el municipio, “pongan a quien pongan”. Con estas declaraciones, el presidente municipal dejó entrever confianza plena en la aceptación ciudadana hacia su administración y hacia el proyecto de la llamada Cuarta Transformación en la ciudad rielera.
Rivera Bonilla aseguró que los resultados de su gestión respaldan su postura, al destacar avances en distintos rubros de la administración pública municipal, aunque no detalló puntos específicos en su mensaje. Sin embargo, afirmó que el trabajo realizado ha sido cercano a la gente y enfocado en atender necesidades prioritarias.
Las declaraciones no pasaron desapercibidas. En redes sociales y círculos políticos comenzaron las interpretaciones: mientras simpatizantes consideran que se trata de una muestra de seguridad política, voces críticas lo califican como un mensaje anticipado de campaña y un reto frontal a las fuerzas opositoras.
En este contexto, los nombres de Noemí Rivera y Sandy Aguilar también empiezan a sonar dentro del panorama político local, alimentando las especulaciones sobre posibles perfiles que podrían entrar en la contienda o formar parte del debate público rumbo a los próximos procesos electorales.
El clima político en Apizaco comienza a calentarse, aun cuando formalmente los tiempos electorales no han arrancado. Las declaraciones del alcalde colocan el reflector sobre el municipio y abren la pregunta que hoy circula entre la ciudadanía:
¿Realmente la oposición debería “cerrar la cortina y quedarse en casa”… o estamos apenas ante el arranque de una contienda que promete ser intensa?
El tablero político en Apizaco ya se mueve. Y las declaraciones de su alcalde parecen marcar el inicio de una nueva etapa de confrontación discursiva rumbo a las urnas.












