México y Estados Unidos sostuvieron una nueva ronda de conversaciones en materia comercial, en la que abordaron temas relacionados con la Sección 232, disposición que ha permitido la imposición de aranceles a productos estratégicos como acero y aluminio.
Este encuentro forma parte de los preparativos para la próxima revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
Durante las reuniones, ambas delegaciones analizaron posibles ajustes a estas medidas arancelarias, con el objetivo de reducir tensiones comerciales y generar condiciones más equitativas para los sectores productivos.
La discusión cobra relevancia debido al impacto que estas tarifas han tenido en industrias clave, particularmente en la manufactura y el sector automotriz.
Autoridades mexicanas han insistido en la necesidad de que los productos que cumplan con las reglas del T-MEC queden exentos de este tipo de gravámenes, a fin de preservar la competitividad de las exportaciones nacionales frente a otros mercados.
En este contexto, también se revisan mecanismos para fortalecer las cadenas de suministro en América del Norte.
Estas negociaciones se dan en la antesala de una revisión más amplia del acuerdo comercial, programada para los próximos meses, donde se discutirán temas estructurales del tratado.
El resultado de estos diálogos será clave para definir el futuro de la relación económica entre ambos países y la estabilidad del comercio en la región.













