Fabiola Márquez Mientras el Ayuntamiento de Chiautempan, encabezado por la presidenta municipal Blanca Angulo Meneses, presume en redes sociales una feria «exitosa» y una importante afluencia de visitantes, la realidad vivida por algunos ciudadanos durante las festividades ha generado fuertes cuestionamientos sobre las condiciones de seguridad y la organización del evento.
En el marco de la tradicional celebración del mole, al menos dos hechos delictivos fueron reportados. El primero ocurrió en la comunidad de San Pedro Tlalcuapan, donde un hombre de 36 años denunció haber sido interceptado por tres sujetos armados que, bajo amenazas con armas de fuego y un cuchillo, lo despojaron de una motocicleta Italika 280Z modelo 2025 para después darse a la fuga. Pese al operativo implementado por las autoridades, no se informó sobre personas detenidas.
Horas más tarde, una familia que acudió a disfrutar de la feria reportó el robo de su camioneta, la cual había dejado estacionada sobre la calle principal de Texcacoac. Al regresar, alrededor de las 18:30 horas, el vehículo ya no se encontraba en el lugar, por lo que solicitaron el apoyo de la ciudadanía para intentar localizarlo.
Los hechos provocaron inconformidad entre habitantes y visitantes, quienes cuestionaron que, mientras el gobierno municipal difunde imágenes de una celebración exitosa, persisten delitos que afectan directamente a quienes acudieron a disfrutar de las actividades.
Para varios ciudadanos, la presencia de estos incidentes pone en duda la eficacia de las medidas de seguridad implementadas durante uno de los eventos con mayor concentración de personas en el municipio.
A las críticas por la inseguridad también se sumaron reclamos por la desorganización vial. Desde temprana hora, el tradicional desfile provocó congestionamientos y complicaciones en los accesos y salidas de Chiautempan, afectando a automovilistas y ciudadanos que buscaban llegar a sus destinos, situación que incrementó el malestar entre quienes esperaban una mejor planeación logística.
La seguridad y el orden durante eventos masivos forman parte de las responsabilidades fundamentales de cualquier administración municipal. Por ello, los robos registrados y las afectaciones en la movilidad han reavivado el debate sobre la capacidad del Ayuntamiento para garantizar condiciones adecuadas a habitantes y visitantes durante las festividades.
Mientras el gobierno municipal insiste en destacar el éxito de la feria, los hechos registrados dejan abierta una interrogante entre la ciudadanía: ¿es suficiente hablar de una celebración exitosa cuando existen personas que regresan a casa después de haber sido víctimas de la delincuencia o de una organización que consideran deficiente?













