La dirigencia estatal de Morena ha guardado silencio y ha evitado fijar postura ante los escándalos que ponen en entredicho la credibilidad de sus gobiernos y la calidad moral de sus militantes que compiten ante el desarrollo de su proceso interno para la definición de las Coordinaciones Estatales.
Desde la designación de Jaina Daniela Flores Meneses como secretaria general con funciones de presidenta del Comité Ejecutivo Estatal tras la salida forzada de Marcela González Castillo, el partido guinda se ha sumido en un silencio que lo deja vulnerable ante las crisis que se han originado tras el arranque de la contienda interna y que, de paso, han golpeado a la administración estatal.
Si bien la convocatoria del partido establece que las dirigencias estatales no tienen cabida en el proceso para la definición de las Coordinaciones, Flores Meneses no ha sido capaz de exhortar a los militantes de su partido y a funcionarios estatales para no incurrir en prácticas que vulneren la credibilidad de su partido.
Asimismo, Flores Meneses no ha salido a deslindar al Comité Ejecutivo que encabeza de los señalamientos que los mismos aspirantes han hecho públicos sobre presuntos trabajos de posicionamiento para favorecer al aspirante Alfonso Sáncehz García, lo que generaría un escenario de inequidad y violentaría lo establecido en la misma convocatoria.
Ante el cierre del proceso interno, los aspirantes Carlos Augusto Pérez Hernández y Raymundo Vázquez Conchas, han solicitado a Flores Meneses demostrar su capacidad de liderazgo y convocar a la unidad de las diferentes estructuras y corrientes que convergen en el partido.Incluso el dirigente del Partido de la Revolución Democrática Tlaxcala (PRDT), Juan Manuel Cambró Soria, pidió a la presidenta encargada de Morena, pronunciarse ante los escándalos que involucran el uso de edificios gubernamentales y la presunta operación realizada desde el gobierno para favorecer a un solo proyecto.
Hasta el momento, Flores Meneses mantiene mutis y no ha salido a desmarcarse de los señalamientos que pesan en contra de su partido a nivel local.












