La inteligencia artificial dejó de ser solamente una herramienta utilizada en computadoras y teléfonos: en Tlaxcala ya forma parte de la oferta educativa y también comenzó a generar cambios en las leyes ante los riesgos que implica su uso para crear o manipular contenido digital.
A esto se suma que una institución educativa privada de Tlaxcala incorporó este año una licenciatura en Ciencia de Datos e Inteligencia Artificial, con una duración de tres años y modalidad mixta.
Pero la discusión no se queda en las aulas. En marzo, el Congreso local aprobó modificaciones al Código Penal para sancionar conductas relacionadas con la creación o manipulación mediante inteligencia artificial de imágenes, audios o videos de contenido íntimo sin consentimiento. La reforma busca responder a una modalidad de violencia digital que las autoridades consideran un nuevo riesgo para la privacidad y dignidad de las personas.
Mientras tanto, la tecnología también comienza a utilizarse dentro de instituciones públicas. El Tribunal de Justicia Administrativa de Tlaxcala realizó en julio un taller dirigido a explorar aplicaciones de inteligencia artificial en el ámbito de la justicia administrativa.
El crecimiento de estas herramientas plantea una pregunta que ya no es solamente nacional: ¿qué tan preparados están los estudiantes, trabajadores e instituciones de Tlaxcala para utilizar la inteligencia artificial sin quedar expuestos a sus riesgos? El estado ya cuenta con carreras, capacitación y nuevas reglas el siguiente reto es saber qué tan rápido está avanzando su uso cotidiano.













