Los hechos registrados ayer en Calpulalpan, durante un evento encabezado por la gobernadora Lorena Cuéllar Cisneros para colocar la primera piedra de una obra destinada a adultos mayores, dejaron bajo observasion la capacidad de prevención y coordinación del Ayuntamiento encabezado por José Manuel Jiménez del Razo.
El conflicto entre los campesinos y el Gobierno estatal no corresponde al alcalde; sin embargo, como autoridad anfitriona, el municipio tenía la responsabilidad de contar con una logística adecuada, accesos controlados y rutas de salida previstas para un evento en el que estaría presente la mandataria estatal.
La situación se complicó cuando los campesinos inconformes llegaron al lugar e intentaron impedir el paso de las camionetas oficiales, obligando al equipo de seguridad de la gobernadora a reaccionar sobre la marcha para sacarla del sitio.
Pero el problema no se limitó a la seguridad de Lorena Cuéllar. En el lugar también se encontraban más de 50 adultos mayores, precisamente los beneficiarios de la obra, por lo que una situación de mayor confrontación pudo haber puesto en riesgo a personas que nada tenían que ver con el conflicto.
El episodio exhibió una falta de coordinación que alcanza a la logística estatal, Gobernación y al propio Ayuntamiento de Calpulalpan. Si bien José Manuel Jiménez del Razo no es responsable de las demandas de los campesinos, sí debía garantizar, como anfitrión, condiciones mínimas de seguridad para quienes acudieron al evento.
Una protesta puede surgir y cambiar cualquier escenario, pero justamente para eso existen los protocolos de seguridad y la coordinación entre autoridades. Lo ocurrido ayer evidenció que no bastaba con tener vigilancia: era necesario prever rutas de evacuación, controlar accesos y proteger tanto a la gobernadora como a los adultos mayores presentes.
El alcalde deberá explicar qué falló en la logística municipal y cómo se coordinó con las autoridades estatales. Porque lo ocurrido pudo haber terminado en una situación mucho más delicada: no sólo quedó expuesta la salida de la gobernadora, también se puso en riesgo la integridad de adultos mayores que acudieron a un acto que debía ser para celebrar una obra destinada a ellos.












