El bloqueo de agricultores durante el traslado de la gobernadora Lorena Cuéllar Cisneros no solo generó tensión en Tlaxcala; el episodio terminó convertido en tema de conversación y burla en medios nacionales, situación que ahora el propio Gobierno estatal atribuye, en parte, a una falla de comunicación institucional.
El coordinador de Comunicación del Gobierno de Tlaxcala, Antonio Martínez Velázquez, reconoció que no se emitió oportunamente un boletín para explicar lo ocurrido, por lo que la versión que circuló a nivel nacional no incorporó el contexto que posteriormente ofreció la administración estatal.
Según el funcionario, el episodio fue presentado de manera más aparatosa de lo que realmente ocurrió. Explicó que la gobernadora debía trasladarse rápidamente y que algunos agricultores colocaron tractores para impedir su salida, aunque aseguró que no existió una situación de peligro para la mandataria.
“Fue más aparatoso de lo que fue en realidad”, sostuvo Martínez Velázquez, al referirse a la repercusión que tuvo el hecho fuera de Tlaxcala.
Sin embargo, mientras el gobierno intenta colocar el episodio en una dimensión menor, el incidente ya había trascendido las fronteras del estado y provocado comentarios y cuestionamientos en medios nacionales, dejando expuesta también la falta de una respuesta oficial inmediata.
El propio coordinador calificó como “un error lamentable” que no se hubiera enviado el boletín correspondiente para fijar la postura gubernamental y explicar las circunstancias en las que ocurrió el bloqueo.
Más allá de la discusión sobre la magnitud del incidente, el episodio exhibió un problema adicional: mientras los agricultores tenían una protesta y colocaban tractores para impedir el paso de la gobernadora, la comunicación oficial llegó después, cuando la versión del hecho ya circulaba ampliamente.
Martínez Velázquez aseguró que el gobierno mantiene disposición al diálogo con los productores y que continuará con las reuniones para atender sus demandas, aunque no precisó cuándo se concretará el próximo encuentro.
Así, lo que comenzó como una protesta de agricultores terminó también como un episodio incómodo para la imagen del gobierno estatal a nivel nacional, donde la falta de información oficial oportuna dejó espacio para que el hecho fuera contado desde otras perspectivas y terminara convertido en objeto de comentarios y burlas.













