Activistas fijaron su postura sobre las obras de rehabilitación que autoridades municipales realizan en el Parque Hidalgo de Chiautempan, considerando que el proyecto requiere de un «verdadero Plan Integral de Restauración».
A través de un comunicado, dieron a conocer que tras exigir transparencia y medidas de protección para el arbolado que se encuentra en el referido parque, el Ayuntamiento de Chiautempan les aperturó un espacio de diálogo con el fin de revisar de manera conjunta aspectos del proyecto y plantear propuestas para mejorar la intervención.
Dejaron en claro que su participación no pretendió avalar decisiones previamente tomadas, sino que tuvo como objetivo aportar, cuestionar y exigir que las cosas se hagan de la mejor manera posible.
En ese sentido, mencionaron que el proyecto que se les presentó estaba planteado principalmente desde una perspectiva de rehabilitación arquitectónica y estética, sin un enfoque integral que integrara la sustentabilidad, razón por la expusieron la necesidad de que dicha intervención considerara al parque como un «espacio vivo» y que su arbolado no fuera tratado como «un elemento de mobiliario que simplemente puede quitarse o sustituirse».
Reconocieron que a partir de las mesas de trabajo se han podido plantear aspectos que consideraron importantes, como la incorporación de especies nativas, ejemplares de mayor tamaño, el cuidado de los árboles longevos, el mejoramiento de las condiciones del suelo y la incorporación de las áreas municipales que puedan hacer sinergia y contribuir a su atención y seguimiento.
«Consideramos fundamental que estas propuestas no se queden únicamente en el discurso, sino que se traduzcan en acciones, compromisos verificables y mecanismos públicos de seguimiento», expresaron.
Las y los activistas externaron su preocupación sobre el futuro de los árboles longevos que permanecen en el parque, pues señalaron que la intervención del Ayuntamiento no da garantías respecto a su conservación y protección, razón por la que propusieron el «Plan Integral de Restauración» que contemple, además de la obra física, la conservación de los árboles. longevos, la recuperación y manejo de suelos, la introducción de especies adecuadas al sitio, el mantenimiento, l educación ambiental, la corresponsabilidad de quienes utilizan el parque y el seguimiento a largo plazo.
Finalmente, dejaron en claro que las necesidades de un espacio público no pueden conocerse únicamente desde un escritorio o desde el diseño arquitectónico, enfatizando que, antes de cualquier intervención, las autoridades deben escuchar a quienes habitan, utilizan, conocen y cuidan de esos espacios.
«La participación ciudadana debe ocurrir de manera oportuna, cuando las propuestas todavía pueden modificarse, y no únicamente cuando las obras ya están aprobadas o en ejecución», apuntaron.












