Stentrode, una interfaz cerebro-ordenador inalámbrica

Redacción

Stentrode, un dispositivo del tamaño de un pequeño clip, es una interfaz cerebro-ordenador inalámbrica que ha demostrado ser capaz de ayudar a las personas aquejadas de parálisis de las extremidades superiores, en tareas que van desde enviar mensajes de texto hasta comprar online. Los resultados de este primer ensayo con humanos son prometedores.

 

Stentrode ha sido implantado con éxito en dos pacientes. Ambos sufren parálisis severa debido a la esclerosis lateral amiotrófica (ELA) y ninguno tiene la capacidad de mover sus miembros superiores.

 

En el ensayo se ha comprobado que el Stentrode es capaz de transmitir inalámbricamente los impulsos cerebrales fuera del cuerpo. Esto permitió a los pacientes del ensayo completar con éxito cotidianas que antes no podían realizar sin la ayuda de otras personas.

 

El ensayo lo ha realizado un equipo integrado, entre otros, por Peter Mitchell del Hospital Real de Melbourne en Australia y científicos de la compañía Synchron. Esta empresa desarrolló la interfaz, con la colaboración de expertos del citado hospital, la Universidad de Melbourne y otras entidades.

 

Mitchell implantó el dispositivo en los dos participantes del ensayo. El implante se realizó a través de los vasos sanguíneos, y su ubicación quedó cerca de la corteza motora del cerebro, en un procedimiento que incluyó realizar una pequeña incisión en el cuello.

 

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Recreación artística de neurona conectada a una interfaz cerebro-ordenador. (Imagen: Jorge Munnshe para Amazings / NCYT)

 

El Stentrode es un dispositivo lo suficientemente pequeño y flexible para pasar con seguridad a través de los vasos sanguíneos curvados, por lo que el procedimiento de implantación es similar al de un marcapasos y no requiere el tipo de cirugía cerebral aparatosa que necesitan otras operaciones. La entrada a través de los vasos sanguíneos puede reducir significativamente el riesgo de inflamación del tejido cerebral y el rechazo del cuerpo al dispositivo, problemas comunes en otras técnicas.

 

Ambos pacientes pudieron salir del hospital solo unos días después, clara muestra de su rápida recuperación tras la cirugía.

 

Los dos pacientes utilizaron el Stentrode para controlar un ordenador con Microsoft Windows 10 como sistema operativo, en combinación con un rastreador de ojos para la navegación con cursor. De este modo, no necesitaron ratón ni teclado.

 

También llevaron a cabo un entrenamiento, asistido por sistemas automáticos, para controlar múltiples acciones que normalmente se ejecutan con ratón, incluyendo el zoom y el clic izquierdo. Los dos pacientes lograron una precisión promedio de clic del 92% y el 93%, respectivamente, y velocidades de escritura de 14 y 20 caracteres por minuto con la función de predicción de texto desconectada.

 

Graham Felstead, un hombre de 75 años de edad que vive en su casa con su esposa, sufre una grave parálisis debido a la esclerosis lateral amiotrófica. Fue el primer paciente en inscribirse en el primer estudio clínico sobre Stentrode y la primera persona a la que se le implantó una interfaz cerebro-ordenador a través de los vasos sanguíneos. Recibió este implante en agosto de 2019. Con el Stentrode, Felstead pudo contactar a distancia a su esposa, aumentar su autonomía y reducir así la carga de trabajo de las personas encargadas de cuidarle.

 

Philip O’Keefe, un hombre de 60 años con esclerosis lateral amiotrófica que trabaja a tiempo parcial, pudo controlar los dispositivos informáticos para realizar tareas relacionadas con su trabajo y otras actividades independientes después de recibir el Stentrode en abril de 2020. El deterioro funcional de sus dedos, codos y hombros le había impedido anteriormente realizar estas actividades.