Fabiola Márquez
En Tlaxcala, autoridades estatales refuerzan la promoción del programa “Crianza Positiva”, una estrategia enfocada en garantizar a niñas y niños una vida libre de violencia, en cumplimiento con el Artículo 46 de la ley estatal que protege sus derechos.
En este esfuerzo, la titular del Sistema de Protección de Niñas, Niños y Adolescentes (Sipinna) en la entidad, Belén Vega Ahuatzi, ha encabezado la implementación de acciones orientadas a prevenir el maltrato infantil y fortalecer entornos familiares seguros, colocando en el centro de la política pública el interés superior de la niñez.
La iniciativa busca transformar la manera en que madres, padres y cuidadores educan, dejando atrás prácticas basadas en gritos, humillaciones o castigos físicos, para dar paso a métodos fundamentados en el respeto, la comprensión de las etapas de desarrollo y el bienestar emocional de niñas, niños y adolescentes.
De acuerdo con datos del UNICEF, más del 50 por ciento de niñas y niños en el mundo experimentan algún tipo de violencia en el hogar, una cifra que evidencia la magnitud del problema y la urgencia de modificar patrones de crianza que han sido normalizados durante generaciones.
Ante este panorama, el gobierno estatal, en coordinación con el Sistema Nacional de Protección de Niñas, Niños y Adolescentes, asumió en 2025 el compromiso de implementar acciones concretas de prevención, atención y sensibilización. Como resultado, se han llevado a cabo 18 talleres en distintos municipios de la entidad, con la participación de 416 madres, padres y cuidadores, quienes han recibido orientación directa sobre prácticas de crianza respetuosa.
Durante estos espacios formativos, Belén Vega Ahuatzi ha destacado que la crianza positiva no solo contribuye a reducir la violencia en el hogar, sino que también fortalece habilidades parentales, mejora la comunicación familiar y promueve entornos más estables y afectivos para el desarrollo integral de la niñez.
Asimismo, explicó que uno de los principales objetivos del programa es dotar a las familias de herramientas prácticas para la resolución pacífica de conflictos, el establecimiento de límites claros sin violencia y el acompañamiento emocional adecuado en cada etapa del crecimiento.
Como parte de esta estrategia integral, se promueve también el uso de una herramienta digital desarrollada por UNICEF: un chat de WhatsApp accesible mediante código QR, que brinda orientación inmediata sobre técnicas de crianza positiva, consejos prácticos y guías adaptadas a la edad de niñas y niños.
Entre los beneficios del programa destacan la disminución de conductas violentas en el entorno familiar, el fortalecimiento de vínculos afectivos, la mejora en la salud mental tanto de cuidadores como de menores, así como la construcción de comunidades más seguras y cohesionadas.
Especialistas coinciden en que este tipo de estrategias preventivas tienen un impacto a largo plazo, ya que contribuyen a reducir factores de riesgo asociados a la violencia social y la delincuencia, al fomentar desde la infancia valores como el respeto, la empatía y la resolución no violenta de conflictos.
Con estas acciones, Tlaxcala avanza en la consolidación de políticas públicas centradas en la protección de los derechos de niñas, niños y adolescentes, apostando por la prevención como eje fundamental para garantizar su desarrollo integral y una mejor calidad de vida.













