Aldo Romero
La Diputada panista, Miriam Martínez Sánchez, señaló que será responsabilidad del Comité de Administración realizar el análisis para el ajuste del próximo presupuesto del Congreso local.
Lo anterior tras la aprobación del “Plan B”, que obligará a no destinar un presupuesto superior al 0.70 por ciento del presupuesto anual que se asigne cada Estado.
Explicó que el costo de operación del Congreso local oscila entre los 180 y 200 millones de pesos, por lo que la reducción proyectada afectará rubros en los que se brinda apoyo a la ciudadanía.
Mencionó que un Congreso debilitado financieramente repercutirá en la asistencia social que se les brinda a los diferentes grupos ciudadanos que acuden al Legislativo a solicitar apoyo.
“El Congreso es la caja de resonancia del pueblo tlaxcalteca… dónde van a encontrar ese eco y esa voz los diferentes sectores…con un Congreso debilitado financieramente y legislativamente no quiero pensar qué pasará con toda esa gente”, expresó.













