La decisión de la Secretaría de Educación Pública de adelantar el cierre del ciclo escolar 2025-2026 ha provocado críticas de padres de familia, docentes y representantes del sector empresarial, quienes consideran que la medida podría afectar el aprendizaje de millones de estudiantes.
El ajuste al calendario fue anunciado en el contexto de la organización del Mundial de Futbol 2026 y las altas temperaturas registradas en varias entidades del país.
Diversos sectores señalaron que reducir semanas de clases podría impactar el aprovechamiento académico, especialmente después de los rezagos educativos acumulados en años recientes.
Organizaciones de padres y maestros expresaron preocupación por la posibilidad de que se privilegien factores externos sobre la continuidad educativa y el cumplimiento de contenidos escolares.
Representantes empresariales también cuestionaron la decisión, al advertir que modificar el calendario genera complicaciones para trabajadores con hijos en edad escolar y altera dinámicas laborales y de cuidado familiar.
Además, algunos especialistas en educación pidieron mayor claridad sobre cómo se compensarán los días de clase que serán recortados.
Aunque la SEP defendió la medida argumentando razones climáticas y logísticas relacionadas con el Mundial, el debate continúa creciendo en distintos estados del país.
Mientras tanto, autoridades educativas sostienen que el nuevo calendario busca proteger la salud de estudiantes y docentes sin afectar de manera significativa el desarrollo académico.












