El presidente municipal de Zacatelco, José Miguel Acatzi Luna, volvió a colocar la disputa política como explicación de los ataques y publicaciones difundidas en redes sociales en su contra y contra su familia, aunque terminó reconociendo que no sabe quién está detrás de las cuentas ni identificó públicamente a alguna persona o grupo responsable.
Pese a la falta de responsables, nombres o pruebas expuestas públicamente, el alcalde aseguró que se trata de una “guerra sucia” y vinculó los señalamientos con el escenario político que comienza a configurarse rumbo al próximo año.
Es decir, Acatzi Luna ya encontró una explicación política para los ataques, aunque todavía no puede decir quién los realiza ni demostrar públicamente que exista una operación organizada detrás de las publicaciones.
Durante la entrevista, el alcalde aseguró que algunos de los ataques han rebasado el ámbito político al involucrar a integrantes de su familia, situación que calificó como una “bajeza” y que podría poner en riesgo su integridad.
Sin embargo, cuando fue cuestionado sobre quiénes son sus detractores, el propio presidente municipal reconoció que desconoce su identidad. Aun así, no dudó en colocar el caso dentro de la confrontación política.
La postura deja una contradicción: por un lado, el alcalde pide no dejarse llevar por publicaciones que considera alejadas de la realidad; por otro, atribuye los ataques a una guerra política sin identificar a quienes supuestamente la impulsan.
La explicación de la “guerra sucia” resulta conveniente para un alcalde que enfrenta cuestionamientos en redes sociales, porque permite convertir cualquier crítica, publicación o señalamiento en parte de una operación política, incluso cuando no se han presentado públicamente elementos para comprobarlo.
Acatzi Luna aseguró que su respuesta será continuar trabajando y llamó a la ciudadanía a no dejarse “malinformar”. Pero hasta ahora, su gobierno tampoco ha explicado qué publicaciones considera falsas, cuáles contienen información incorrecta y cuáles son simplemente críticas incómodas para la administración municipal.
La diferencia no es menor. No toda crítica en redes sociales constituye automáticamente una campaña de guerra sucia, y no todo cuestionamiento contra un funcionario puede descalificarse bajo el argumento de que existen intereses políticos detrás.
Sobre posibles acciones legales, el alcalde informó que el Ayuntamiento no ha presentado una denuncia como institución, aunque señaló que su esposa interpuso una querella y que la Policía Cibernética ya interviene en el caso.
Así, el presidente municipal habla de una guerra que todavía no puede demostrar quién libra, contra quién y con qué intereses. Por ahora, hay ataques en redes sociales y una investigación en curso; la supuesta operación política, en cambio, sigue siendo una conclusión del alcalde sin responsables identificados públicamente.
Porque antes de acusar una “guerra sucia”, habría que demostrar que realmente existe. De lo contrario, el riesgo es que el argumento político termine funcionando como un escudo para desacreditar cualquier crítica que incomode al gobierno de Zacatelco.











