Fabiola Márquez
En San Juan Totolac, las aspiraciones políticas de Benjamín Atonal Conde comienzan a perfilarse con claridad, pero no necesariamente con respaldo.
Aunque en distintos espacios se menciona su interés por contender por una diputación local, su nombre arrastra un lastre difícil de ignorar: una administración marcada por la polémica, los cuestionamientos y una percepción creciente de resultados insuficientes.
Lejos de consolidarse como una gestión ejemplar, su gobierno ha sido señalado por decisiones controvertidas y por no atender de fondo diversas demandas ciudadanas.
En calles, comunidades y sectores organizados, la inconformidad no ha sido menor.
La crítica constante ha colocado a su administración en una posición incómoda, donde el discurso político parece ir por delante de los resultados reales.
Pese a este escenario, Atonal Conde parecería apostar por mantenerse en la ruta del poder.
Más que una aspiración aislada, su posible candidatura a diputado local se interpreta como parte de una estrategia para no soltar presencia política, incluso cuando su administración aún deja pendientes importantes.
Para muchos, la pregunta no es si puede aspirar, sino con qué resultados pretende hacerlo.
El problema de fondo radica en la desconexión que perciben algunos ciudadanos: mientras el municipio enfrenta rezagos y demandas sin resolver, el alcalde ya estaría mirando hacia el siguiente cargo para el 2027 .
Esta narrativa alimenta una crítica recurrente en la política local: la utilización de los cargos públicos como escalones personales, más que como espacios de servicio efectivo.
El desgaste político no es un asunto menor.
Las polémicas acumuladas no desaparecen con una nueva candidatura; por el contrario, suelen intensificarse en campaña.
En ese sentido, Atonal Conde no solo tendría que promover una nueva propuesta, sino cargar con el juicio ciudadano sobre su administración actual.
Además, el contexto político actual no favorece apuestas débiles.
La ciudadanía, cada vez más crítica, exige coherencia entre lo que se promete y lo que se hace.
En ese terreno, las aspiraciones sin resultados sólidos corren el riesgo de ser percibidas como oportunismo político.
En Totolac, la percepción es clara para un sector de la población: antes de pensar en representar a un distrito, se debería responder con eficacia al municipio que ya se gobierna.
Esa exigencia, lejos de ser menor, podría convertirse en el principal obstáculo para cualquier intento de salto político.
Así, Benjamín Atonal Conde enfrenta un escenario complejo: intentar avanzar en su carrera política mientras lidia con el desgaste de una administración cuestionada.
La decisión de buscar una diputación local no solo pondrá a prueba su capacidad de movilización política, sino, sobre todo, la memoria y el juicio de una ciudadanía que hoy parece menos dispuesta a conceder beneficios sin resultados.













