Fabiola Márquez
El Servicio de Administración Tributaria (SAT) estableció en 2,028,610 pesos el nuevo límite anual de depósitos bancarios que pueden recibirse sin generar obligaciones fiscales adicionales. Cuando un contribuyente rebasa ese monto, está obligado a comprobar la procedencia legal del dinero para evitar multas o revisiones.
La autoridad fiscal señaló que la medida busca reforzar la detección de operaciones inusuales y prevenir prácticas de evasión. Aunque superar el tope no implica un cobro automático de impuestos, sí activa la obligación de presentar documentación que sustente el origen de los recursos.
Especialistas fiscales subrayan que llevar una contabilidad ordenada, conservar comprobantes y mantener actualizado el RFC es clave para responder rápidamente ante cualquier requerimiento del SAT.
Estas disposiciones forman parte del fortalecimiento de los mecanismos de fiscalización y de prevención de lavado de dinero en el sistema financiero.














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