Fabiola Márquez
Durante un encuentro por Tlaxcala, la senadora Ana Lilia Rivera Rivera sostuvo que su cercanía con la ciudadanía no es reciente, pues aseguró que desde hace 29 años recorre el estado y durante más de dos décadas ha participado en el proceso de transformación democrática.
Señaló que distintas fuerzas políticas han coincidido con ella al conocer su visión sobre la Cuarta Transformación y por compartir, dijo, el “profundo amor a Tlaxcala” y la intención de transformar la manera en que se ejerce el poder público.
Ante los cuestionamientos sobre una posible definición política en los próximos días, Rivera Rivera afirmó que será el pueblo quien determine el rumbo y que posteriormente el partido deberá ratificar esa decisión.
Sobre la guerra sucia que, aseguró, se ha intensificado en su contra y contra integrantes de su equipo, señaló que su responsabilidad como militante es no convertir a personas en adversarios, sino combatir lo que calificó como un sistema basado en corrupción, impunidad, fueros y privilegios.
La senadora sostuvo que estas prácticas del “viejo régimen” continúan presentes en distintos partidos políticos y mencionó como ejemplo las dirigencias que, según afirmó, buscan mantenerse en el poder.
En el caso de Tlaxcala, denunció campañas de desprestigio en redes sociales y medios de comunicación, además de intentos de amedrentar, amenazar y condicionar.
Finalmente, Ana Lilia Rivera afirmó que la intensidad de estos ataques sería una señal de que existen intereses que sienten amenazados sus privilegios. “El pueblo está despierto”, sostuvo, al asegurar que la ciudadanía observa lo que ocurre y será quien tenga la última palabra.













