Lizeth Cuahutle
El presidente municipal de Tetla, Giovanni Montiel, intenta presentar como avances las mesas de trabajo y la supuesta coordinación con autoridades federales, la realidad es que la carretera San Bartolo-Mena continúa siendo uno de los puntos más peligrosos del municipio, mientras los ciudadanos siguen esperando soluciones reales y no solamente discursos.
Habitantes y automovilistas han denunciado accidentes constantes, exceso de velocidad, falta de vigilancia y ausencia de infraestructura adecuada sin embargo, el gobierno municipal apenas reconoce públicamente la gravedad del problema después de los múltiples percances registrados en la zona que se caracteriza por ser peligrosa toda vez que es una vía de comunicación hacia Tlaxco y que contiene tránsito local y de carga hacia el estado de Puebla lo que la hace más peligrosa por qué reduce su acortamiento vial.
Lejos de asumir responsabilidad, el alcalde volvió a justificar la situación señalando que gran parte de las acciones dependen de la Federación, dejando claro que el municipio sigue sin capacidad para responder de manera inmediata ante una problemática que ya cobró vidas humanas y que mantiene en riesgo diario a miles de vehículos.
Mientras tanto, las únicas medidas inmediatas anunciadas por la administración son boyas, reductores de velocidad y señalética provisional, acciones que para muchos automóviles resultan tardías e insuficientes frente a la magnitud del problema.
A esto se suma que la presencia de la Guardia Nacional no es permanente y solamente opera por horarios, situación que evidencia la fragilidad de la estrategia de seguridad vial presumida por el ayuntamiento de Tetla.
Pese a ello, el edil insistió en responsabilizar principalmente a los conductores y a la falta de cultura vial, argumento que ciudadanos consideran una forma de deslindarse de las fallas de prevención, vigilancia y mantenimiento que durante años fueron ignoradas por las autoridades que le toca resolver y deslizarse de responsabilidades Tetla continúa enfrentando problemas básicos que siguen sin resolverse, como calles deterioradas, alumbrado deficiente, inseguridad en comunidades y escasa presencia policiaca.
Además, el propio Giovanni Montiel reconoció que la corporación municipal enfrenta constantes bajas de elementos y dificultades para contratar nuevos policías, dejando en evidencia las limitaciones reales del municipio para garantizar seguridad a la población.
Mientras el alcalde continúa apostando por discursos de coordinación y prevención, la realidad es que Tetla sigue sin ofrecer soluciones contundentes y los ciudadanos continúan transitando diariamente por una vialidad que permanece marcada por accidentes, riesgos y promesas incumplidas.











