Fabiola Márquez
La intención de regular el uso de teléfonos celulares en las escuelas puede ser válida, pero no debe convertirse en una medida de control que ignore la realidad de las comunidades educativas, advirtió la presidenta de la .La ombudsperson consideró que establecer reglas para el uso de dispositivos móviles dentro de las aulas es viable, siempre y cuando exista una justificación clara, se respeten los derechos de niñas, niños y adolescentes y no se impongan restricciones sin considerar las necesidades de cada plantel.Señaló que la regulación no puede partir únicamente de la idea de prohibir o limitar, sino de construir acuerdos que permitan atender los retos que representa el uso de la tecnología en los espacios educativos.Ordóñez Brasdefer indicó que la está en disposición de acompañar a las autoridades educativas en la elaboración de los lineamientos, luego de los acercamientos que ha sostenido con el secretario de Educación estatal, .Aunque reconoció que cualquier madre, padre o tutor puede presentar una queja si considera vulnerados sus derechos, aclaró que una regulación por sí sola no representa una violación; sin embargo, advirtió que deberá cumplir con criterios de proporcionalidad y respeto al interés superior de la niñez.El debate sobre los celulares en las escuelas vuelve a poner sobre la mesa un desafío para las autoridades: evitar soluciones simplistas ante problemas complejos. Más que retirar dispositivos, especialistas y familias han señalado la importancia de promover un uso responsable de la tecnología.La definición de los nuevos lineamientos dependerá de la consulta anunciada por la Secretaría de Educación Pública estatal, aunque el reto será que las reglas no nazcan desde los escritorios, sino desde las necesidades reales de estudiantes, docentes y padres de familia.












