Fabiola Márquez
En el marco de su jornada anual de acción política, integrantes de la Sección 55 del Sindicato de Telefonistas de la República Mexicana (STRM) salieron a las calles para exigir al gobierno federal y a sus dirigencias sindicales una respuesta puntual a diversas demandas laborales que, aseguran, se han postergado por años y que hoy impactan directamente en su calidad de vida.
José Antonio Ramírez Ruiz, secretario general de la Sección 55 en Tlaxcala, explicó que entre las principales exigencias destacan la implementación de la jornada laboral de 40 horas, la reducción del Impuesto Sobre la Renta (ISR) aplicado a los trabajadores, el rechazo a cualquier tipo de intromisión gubernamental en los fondos del Infonavit, así como la recuperación del poder adquisitivo en salarios y pensiones, el cual afirmó se ha deteriorado significativamente con el paso del tiempo.
“El objetivo es claro: que tanto el gobierno como nuestras propias dirigencias tomen cartas en el asunto. Son temas que ya están sobre la mesa desde hace tiempo, pero que requieren voluntad política y compromiso real para resolverse”, señaló.
El secretario sindical subrayó que esta movilización adquiere mayor relevancia debido a que actualmente el sindicato se encuentra en proceso de revisión contractual con la empresa, la cual denunció ha mostrado una postura renuente a negociar aspectos fundamentales del contrato colectivo, particularmente en lo relacionado con salarios y prestaciones.
“Hoy estamos en una etapa clave. La empresa no ha mostrado disposición para negociar las cláusulas más importantes, lo que nos obliga a mantenernos en alerta. Estamos esperando una prórroga para el mes de mayo, pero confiamos en que exista apertura para entablar un diálogo serio y constructivo”, indicó.
Ramírez Ruiz aclaró que la pérdida de beneficios laborales no necesariamente se ha dado por la eliminación de cláusulas contractuales, sino por el deterioro del poder adquisitivo de los trabajadores, lo que ha reducido el impacto real de sus ingresos frente al incremento en el costo de vida.
A nivel nacional, el STRM cuenta con alrededor de 63 mil afiliados, mientras que en Tlaxcala la Sección 55 agrupa a cerca de 287 a 288 trabajadores. El dirigente explicó que, si bien existen comités locales, las negociaciones más importantes se realizan de manera centralizada en la Ciudad de México, en una mesa nacional con la empresa.
“Los sindicatos locales somos comités ejecutivos que dependemos del comité nacional. Aquí en Tlaxcala hemos tenido apertura con algunas jefaturas y gerencias, logrando acuerdos locales; sin embargo, estos no siempre benefician a todos los compañeros a nivel nacional, que es lo que buscamos cambiar”, puntualizó.
El secretario general destacó que las demandas del gremio telefonista coinciden con las de otros sectores laborales, por lo que durante la jornada de protesta también marcharon junto a organizaciones como la CTM y otros trabajadores, evidenciando que se trata de problemáticas estructurales que afectan a miles de empleados en todo el país.
“Estas luchas no son exclusivas del sindicato. Son problemáticas globales que impactan a todos los trabajadores, incluso a quienes no están sindicalizados o que carecen de una representación real. Es parte de nuestra responsabilidad visibilizarlas y defender los derechos laborales en general”, expresó.
Asimismo, advirtió sobre la existencia de sindicatos “blancos” o “charros” que, lejos de representar a los trabajadores, limitan su capacidad de defensa, lo que refuerza la importancia de fortalecer organizaciones sindicales con verdadera representación.
En cuanto a la vida interna del sindicato, Ramírez Ruiz afirmó que existe un amplio respaldo hacia la dirigencia nacional encabezada por Francisco Hernández Juárez, a quien reconoció por mantener uno de los contratos colectivos más sólidos del país.
“Podemos decir que hay una casi unanimidad de apoyo a nuestro dirigente. Gracias a ese liderazgo hemos logrado sostener un contrato colectivo competitivo, incluso comparado con otros sectores estratégicos”, comentó.
Finalmente, destacó el crecimiento reciente del sindicato, al incorporar a nuevos trabajadores en distintas regiones del país, como el caso de un call center en Hidalgo, donde alrededor de dos mil empleados se sumaron a las filas del STRM, fortaleciendo así la organización y ampliando su capacidad de negociación.
Con este panorama, los telefonistas de Tlaxcala reiteraron que mantendrán su postura firme en defensa de sus derechos laborales, en espera de que las autoridades y la empresa atiendan sus demandas en el corto plazo.













