A varios meses de la agresión que puso en riesgo la vida del adolescente Zaid N. dentro de un plantel del Colegio de Bachilleres del Estado de Tlaxcala (COBAT) 10 de Apizaco , el caso continúa abierto y bajo seguimiento jurídico.
Activistas denunciaron presuntas irregularidades en la actuación institucional y manifestaron preocupación por el reciente nombramiento de la exdirectora como subdirectora del mismo centro educativo.
De acuerdo con Raquel Galaviz Luna, activista feminista y asesora jurídica, el día de los hechos la intervención oportuna de un docente y estudiantes permitió el ingreso de la ambulancia que trasladó al menor para su atención médica.
“Al chico se le salvó la vida gracias a que un maestro y alumnos dejaron entrar a la ambulancia. Si no hubiera sido así, la historia sería otra”, señaló.
La carpeta de investigación sigue en integración y es atendida por abogados especialistas en materia de adolescentes, conforme lo establece la ley.
La activista indicó que revisarán la vigencia de las medidas de protección otorgadas al menor, ya que podrían haber vencido, mientras persisten reportes de intimidación.
Según la madre del joven, familiares de la presunta agresora continúan con burlas y conductas que generan temor. “Es alarmante que, después de lo ocurrido, sigan estas actitudes. Vamos a solicitar que se refuercen las medidas de protección”, afirmó.
Entre los puntos señalados se encuentran:La entrega de la presunta agresora a sus padres tras los hechos la limpieza del área donde ocurrió la agresión dificultades para justificar las inasistencias del menor derivadas de su estado de salud , Presunta revictimización dentro de la comunidad escolar.
Mientras la estudiante señalada está próxima a recibir su certificado, la familia de Zaid asegura que el adolescente enfrentó complicaciones académicas y emocionales tras el ataque.La designación de la exdirectora como subdirectora del plantel ha generado inconformidad entre quienes acompañan el caso.
“Nos parece delicado que, existiendo señalamientos por la actuación institucional en un hecho tan grave, se otorgue un ascenso sin que antes se esclarezcan responsabilidades”, expresó Galaviz Luna.
La activista subrayó que el interés superior de la niñez debe prevalecer sobre cualquier consideración administrativa o política. Zaid se encuentra estable y ha regresado a clases; sin embargo, continúa en terapia psicológica como parte de su proceso de recuperación.
“Está tratando de retomar su vida con normalidad, pero la familia sigue preocupada por la seguridad y el entorno escolar”, indicó.
Finalmente, los colectivos Musas Literarias, Barra Latinoamericana de Juristas y Peritos y Abandona el Miedo reiteraron su acompañamiento jurídico y social a la madre del menor, asegurando que el caso no quedará en el olvido.“Vamos a seguir visibilizando lo ocurrido y acompañando hasta que haya claridad y justicia”, concluyó la activista.













