Por Fabiola Márquez
En el marco del proceso interno para la renovación de la dirigencia sindical, la maestra Gloria Solís Lima, aspirante a encabezar la Sección 31 del SNTE presentó un proyecto sustentado en dos ejes centrales: la transparencia real y la capacitación continua, al tiempo que defendió la vigencia histórica del sindicato como una herramienta clave para la defensa de los derechos laborales.
Durante un encuentro con medios de comunicación, Solís Lima reconoció que el sindicalismo enfrenta críticas constantes; sin embargo, sostuvo que su existencia sigue siendo fundamental. “Sin sindicato estaríamos peor”, afirmó, al llamar a la base trabajadora a conocer y valorar los logros obtenidos a través de la organización sindical, particularmente a partir de la reforma laboral de 2019, que garantiza la libertad sindical y el voto personal, libre, directo y secreto.
La aspirante confió en que el proceso electoral se desarrolle sin injerencias externas y con plena autonomía, al recordar que históricamente los cambios de dirigencia son organizados por equipos provenientes de otras entidades como Puebla, Hidalgo, Morelos y la Ciudad de México, lo que dijo contribuye a la imparcialidad en la instalación de mesas y en el desarrollo de la jornada.
De llegar a la dirigencia, adelantó que impulsará informes públicos semestrales, avalados por los comités jurídico y contable, con el objetivo de transparentar el manejo de los recursos, las actividades sindicales y la toma de decisiones. “Hay muchas cosas que se tienen que transparentar y eso es lo que vamos a hacer”, subrayó.
Uno de los reclamos más recurrentes de la base, reconoció, es el mal estado del transporte sindical, por lo que planteó una ruta de mejora que incluya supervisión real y constante de las 34 rutas existentes, así como un seguimiento permanente. “Si no se supervisa es porque no se quiere”, sentenció.
Respecto al llamado “piso parejo” en la contienda, admitió que existen aspirantes con mayor cercanía a la actual dirigencia o a funcionarios; no obstante, aseguró confiar en la fortaleza de su equipo y en el respaldo genuino de los trabajadores, aun sin ser una planilla de unidad. Estimó que actualmente participan entre nueve y diez aspirantes en el proceso.
Sobre su trayectoria, recordó que ha trabajado tanto en el ámbito sindical como en el institucional y que actualmente se desempeña como secretaria técnica de la Sección 31, aunque aclaró que se encuentra desligada del comité actual debido a diferencias y a no coincidir con prácticas que dijo se alejaron de los compromisos asumidos con la base trabajadora.
Solís Lima afirmó que su proyecto no recurre a prácticas de compra de votos, como la entrega de gasolina o promesas de plazas, y llamó a ejercer el sufragio con plena libertad. “El voto es secreto; pueden recibir lo que quieran, pero voten por la mejor opción”, expresó.
Finalmente, destacó que la base trabajadora será el eje central de la toma de decisiones, mediante consultas y encuestas directas, e insistió en la necesidad de una limpia de corrupción, la implementación de códigos de ética estrictos, el fortalecimiento de las delegaciones, un enfoque humanista y la participación real de mujeres y hombres comprometidos. “Si no participamos, perdemos el derecho de quejarnos”, concluyó.













