La inflación en México registró una nueva desaceleración durante la primera mitad de junio de 2026, al ubicarse en 3.55% a tasa anual, un resultado menor al registrado en periodos anteriores y por debajo de las expectativas de especialistas.
Este comportamiento representa una menor presión en el aumento general de precios para los consumidores.
De acuerdo con los datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), el Índice Nacional de Precios al Consumidor presentó una disminución de 0.11% respecto a la quincena previa, impulsada principalmente por el comportamiento de algunos productos agropecuarios y componentes no subyacentes.
Aunque la inflación general mostró una tendencia favorable, el indicador subyacente, considerado clave para medir la trayectoria de los precios a mediano plazo, permaneció en niveles más elevados al ubicarse en 4.12% anual.
Servicios y algunas mercancías continuaron registrando incrementos, reflejando que aún existen sectores con presiones económicas.
El resultado abre expectativas sobre las próximas decisiones del Banco de México en materia de política monetaria, debido a que una menor inflación reduce las presiones para realizar ajustes inmediatos en las tasas de interés.
Sin embargo, especialistas advierten que será necesario mantener vigilancia sobre los precios internos y el comportamiento de la economía nacional.













