Fabiola Márquez
El secretario de Gobierno de Tlaxcala, Luis Antonio Ramírez Hernández, informó que el sistema penitenciario estatal opera actualmente al límite de su capacidad, aunque descartó que exista una situación de sobrepoblación en los Centros de Reinserción Social (Ceresos) de la entidad.Durante una entrevista, el funcionario explicó que realizó una visita sin previo aviso al Cereso de Tlaxcala para revisar las condiciones de alimentación, salud, actividades recreativas y la situación jurídica de las Personas Privadas de la Libertad (PPL).
Ramírez Hernández aseguró que durante el recorrido verificó que los inhibidores de señal para evitar el uso de teléfonos celulares al interior del centro penitenciario se encuentran activos, además de que constató las condiciones de preparación y calidad de los alimentos que reciben los internos.
“Las dinámicas alimenticias están en condiciones óptimas; yo mismo verifiqué la calidad de los productos, su vencimiento y cómo se realiza su preparación”, afirmó el secretario, al señalar que los servicios cumplen con las condiciones de salubridad requeridas.Añadió que, en coordinación con el Poder Judicial, se analizarán los expedientes de personas que se encuentran en proceso, así como posibles casos de preliberación para quienes hayan cumplido con los requisitos establecidos, con el objetivo de reducir la población penitenciaria y mejorar las condiciones de operación.
El secretario indicó que actualmente se trabaja en una mesa conjunta con el Poder Judicial, la Defensoría Pública Federal, la Defensoría del Estado y la Comisión Estatal de Derechos Humanos para revisar los casos pendientes y determinar resultados.
Sobre la posibilidad de construir un nuevo Cereso, Ramírez Hernández señaló que durante la actual administración se priorizará optimizar las condiciones de los dos centros penitenciarios existentes; sin embargo, reconoció que podría dejarse elaborado un proyecto para una futura ampliación del sistema penitenciario estatal.
En otro tema, el funcionario se refirió a la regulación de escuelas con formación militarizada y explicó que la medida responde a una disposición de la Secretaría de Educación Pública federal para eliminar prácticas militarizadas en instituciones educativas. Señaló que en Tlaxcala las escuelas involucradas deberán migrar a un esquema ordinario, aunque podrán mantener actividades deportivas, culturales y de civismo.Respecto a la relación con partidos políticos de oposición, afirmó que existe comunicación permanente con las distintas fuerzas políticas del estado y aseguró que la Secretaría de Gobierno mantiene una política de apertura y diálogo con todas las dirigencias.
Finalmente, sobre la presencia de grupos delincuenciales en la entidad, Ramírez Hernández reconoció que se mantiene un monitoreo constante en coordinación con autoridades federales y estatales. Aseguró que se han realizado acciones para evitar que estos grupos puedan establecer una operación activa en Tlaxcala.













