Tlaxcala 30 julio 2026.
Lizeth Cuahutle
Sin un padrón oficial de productores, Teolocholco concentra una de las principales zonas nogaleras del estado la cosecha enfrenta pérdidas por las granizadas, pero mantiene su importancia para la economía regional.
La cosecha de nuez de Castilla comenzó en Tlaxcala con productores que esperan aprovechar la demanda generada por la temporada de chiles en nogada, aunque este año la producción registra afectaciones por las granizadas registradas durante las últimas semanas.
En el municipio de Teolocholco, autoridades locales estiman que más del 60% de la población posee al menos un nogal, mientras que cada árbol puede producir entre 3 y 5 mil nueces por temporada cifras que muestran la relevancia de este cultivo para la economía familiar, aunque no existe un censo oficial de productores o árboles en la entidad.
La comercialización de la nuez se concentra principalmente entre julio y agosto, cuando abastece mercados de Tlaxcala, Santa Ana Chiautempan y Puebla, impulsada por la preparación de los tradicionales chiles en nogada, uno de los platillos con mayor demanda durante esta época.
Productores estiman que el precio de la nuez recién cosechada puede oscilar entre 200 y 400 pesos por kilogramo dependiendo de la calidad y del momento de la temporada, ya que las primeras cosechas suelen alcanzar los valores más altos.
A la actividad nogalera se suma la recolección de hongos silvestres comestibles, de la que dependen alrededor de 1,000 personas durante la temporada de lluvias, lo que diversifica los ingresos de numerosas familias.
Aunque Teolocholco es reconocido por su tradición nogalera, el cultivo también se desarrolla en otros municipios ubicados en las faldas de la Malinche, donde las condiciones de clima y altitud favorecen el crecimiento del nogal, entre ellos San Francisco Tetlanohcan, Chiautempan, Huamantla e Ixtenco, aunque no existen estadísticas estatales que permitan determinar la producción de cada demarcación.
Pese a la importancia económica de esta actividad, Tlaxcala aún carece de un diagnóstico estatal que cuantifique la superficie sembrada, el volumen anual de producción y la derrama económica que genera la nuez de Castilla, un cultivo que cada año adquiere mayor relevancia durante la temporada gastronómica.










