Fabiola Márquez
Padres y madres de familia de la Escuela Primaria Emiliano Zapata, ubicada en la capital del estado de Tlaxcala, manifestaron públicamente su rechazo a la reubicación del plantel hacia un nuevo edificio en la zona de Loma Xicohténcatl, al considerar que la decisión fue tomada sin su consentimiento, sin la presentación de documentos oficiales en físico y en medio de versiones contradictorias por parte de las autoridades educativas.
Durante una reunión realizada con el secretario de educación pública representantes de la comunidad escolar solicitaron que el encuentro fuera documentado públicamente, luego de que aseguran en redes sociales se difundiera información incompleta y se afirmara de manera errónea que los padres ya habían aceptado el traslado del plantel.
De acuerdo con lo expuesto, el pasado martes autoridades educativas encabezadas por el secretario de Educación Pública del estado, Homero Meneses Hernández, presentaron una serie de seis compromisos con el objetivo de dar certeza al proceso de reubicación. Entre ellos se mencionaron: garantizar espacio para la totalidad del alumnado en el nuevo edificio, reubicar al personal docente, construir un sendero seguro, gestionar una ruta de transporte exclusiva, ordenar el tránsito vehicular en la zona y brindar acompañamiento en materia de educación vial y salud mental.
No obstante, los padres aclararon que en ningún momento firmaron documento alguno que avalara el cambio de sede y reiteraron que su postura ha sido clara desde el inicio: permanecer en el actual inmueble de la escuela Emiliano Zapata.
Las autoridades educativas han sostenido que la decisión se fundamenta en cuatro factores principales: el presunto riesgo por la cercanía al río Zahuapan, daño estructural del edificio, un entorno considerado insalubre por la proximidad con el mercado y la supuesta presencia de fauna nociva. Sin embargo, los padres de familia señalaron que jamás se les presentaron dictámenes oficiales de Protección Civil, estudios estructurales, informes de salud o evaluaciones psicológicas que respalden dichas afirmaciones.
“Solicitamos que nos mostraran los documentos en físico y no lo hicieron. Hoy, cualquier documento que aparezca ya no tendría validez, porque hubo tiempo suficiente para elaborarlo después”, señalaron representantes de los padres, quienes además denunciaron que nunca se solicitó autorización para realizar estudios de salud o evaluaciones psicológicas a los menores.
También denunciaron contradicciones en un oficio leído el pasado 3 de febrero, emitido por la Secretaría de Educación Pública, en el cual se indicaba que no habría preinscripciones para el ciclo escolar 2026–2027 y que la reubicación se concretaría el 13 de abril, lo que implicaría la desaparición automática de la matrícula. Dicha versión, señalaron, fue posteriormente negada de manera verbal por funcionarios de la misma dependencia, generando mayor incertidumbre.
A estas preocupaciones se suma el estado del nuevo plantel en Loma Xicohténcatl, el cual afirman aún se encuentra en obra negra, sin servicios básicos como agua potable y energía eléctrica, y con trabajos de construcción en curso. Padres de familia aseguraron que, mediante imágenes aéreas y recorridos visuales, constataron que la infraestructura no estaría lista ni en condiciones seguras para recibir a los alumnos en las fechas anunciadas.
Asimismo, alertaron sobre los riesgos que implica el trayecto hacia la nueva ubicación, debido a escalinatas, vialidades peligrosas, falta de señalización y ausencia de condiciones adecuadas de seguridad vial, lo que afectaría principalmente a madres trabajadoras, adultos mayores y familias que dependen de la cercanía del plantel actual.
Por su parte, el secretario de Educación Pública del estado, Homero Meneses Hernández, sostuvo que la reubicación no obedece a una decisión arbitraria, sino a criterios técnicos orientados a salvaguardar la integridad de los estudiantes y del personal educativo. Aseguró que no se pretende cerrar escuelas ni desaparecer matrículas, y que el gobierno estatal busca ofrecer mejores condiciones educativas y de seguridad.
El funcionario señaló que el nuevo plantel contará con infraestructura moderna y que se trabaja para que esté en condiciones óptimas antes de cualquier traslado, además de reiterar la disposición de la dependencia para mantener el diálogo con madres y padres de familia.
No obstante, los padres insistieron en que las explicaciones verbales no sustituyen los documentos oficiales y subrayaron que la falta de transparencia ha sido constante durante todo el proceso.
Finalmente, la comunidad escolar enfatizó que no busca privilegios ni comodidades, sino certeza, seguridad y respeto a su derecho a decidir. Reiteraron su exigencia de que las escuelas Emiliano Zapata e Ignacio Manuel Altamirano permanezcan en sus instalaciones actuales y llamaron a las autoridades a presentar documentación oficial, garantizar transparencia y entablar un diálogo real y respetuoso.












