La inflación general en México mostró un repunte al cierre de enero de 2026, con una tasa anual de 3.79%, impulsada por aumentos significativos en productos de consumo cotidiano como cigarros y refrescos, así como en servicios ofrecidos por loncherías, fondas, torterías y taquerías, informó el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).
Estos incrementos se dieron en un contexto de cambios fiscales y ajustes de precios que marcaron el inicio del año para millones de hogares.
De acuerdo con el reporte oficial, los cigarros registraron un alza de precio de 14.51%, convirtiéndose en uno de los mayores contribuyentes al aumento general de precios.
Los refrescos envasados también mostraron un crecimiento de 5.53% en sus costos, mientras que los servicios de alimentos en loncherías y fondas presentaron subidas moderadas, pero relevantes dentro de la canasta de consumo.
Estos aumentos en productos básicos se atribuyen en gran medida al impacto de los ajustes al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS), especialmente en bienes como tabaco y bebidas azucaradas, cuyo costo final a los consumidores ha subido significativamente desde el inicio del año.
Aunque algunos productos y servicios como el transporte aéreo y el huevo redujeron sus precios en enero, la incidencia de los rubros al alza fue suficiente para empujar la inflación general hacia arriba.
El resultado de enero consolida una tendencia de presión inflacionaria que ha marcado el inicio de 2026 en México, y que ha generado preocupación entre analistas y consumidores por el impacto directo en el poder adquisitivo de la población.
Con estos datos, el INEGI destaca la importancia de monitorear cómo los cambios fiscales y de mercado seguirán influyendo en el comportamiento de los precios durante los próximos meses.












