Fabiola Márquez
Mientras el alcalde David Vega Terrazas presume que todo marcha bien en Yauhquemehcan, los hechos parecen mostrar una realidad muy distinta.
Una motocicleta fue presuntamente robada frente a elementos de la Policía Municipal, quienes aparentemente no pudieron impedir que el responsable escapara con la unidad.Los hechos ocurrieron en una gasolinera de San Francisco Tlacuilohcan, sobre la carretera México-Veracruz, en los límites de Yauhquemehcan y Xaltocan.
El momento quedó registrado y rápidamente generó indignación entre habitantes.Lo que resulta preocupante no es únicamente el robo, sino que presuntamente ocurrió prácticamente frente a elementos de seguridad.
La situación ha provocado cuestionamientos sobre la capacidad de reacción de la corporación municipal y sobre qué tan efectiva es realmente la estrategia de seguridad implementada en el municipio.Mientras desde el gobierno de David Vega Terrazas se busca proyectar una imagen de tranquilidad, los ciudadanos se encuentran con hechos que contradicen ese discurso.
La seguridad no se presume, se demuestra con resultados, y este episodio deja serias dudas sobre la capacidad de respuesta de los policías municipales.La pregunta es inevitable: ¿de qué sirve tener elementos policiacos presentes si, cuando ocurre un delito frente a ellos, aparentemente no pueden evitar que el responsable escape? La ciudadanía espera policías preparados, con capacidad de reacción y no solamente presencia.
Este caso debería ser tomado como un llamado de atención para el Ayuntamiento de Yauhquemehcan, pues la seguridad no puede reducirse a discursos ni a presumir que todo está bajo control cuando los propios hechos generan preocupación entre los habitantes.
Los ciudadanos merecen vivir en un municipio donde puedan sentirse seguros y donde la Policía Municipal tenga la capacidad de actuar cuando ocurre un delito.
Porque mientras David Vega Terrazas presume que “todo está bien”, los hechos lo exhiben y dejan claro que, en materia de seguridad, todavía hay mucho por corregir.













