Fabiola Márquez
La Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) intensificó sus operativos de verificación en estaciones de servicio del estado de Tlaxcala, como parte de una estrategia nacional para garantizar que los precios de la gasolina y el diésel se mantengan dentro de rangos justos y no afecten la economía de los consumidores.
Estas acciones se enmarcan en los programas permanentes de vigilancia del mercado energético, mediante los cuales la dependencia busca inhibir prácticas abusivas por parte de concesionarios, así como promover la transparencia en la venta de combustibles.
Durante los recorridos de inspección, personal de Profeco revisó que las gasolineras exhibieran de manera clara los precios vigentes, que respetaran los montos autorizados y que no existieran variaciones injustificadas en el costo por litro.
En el municipio de Apizaco, los inspectores detectaron diversas irregularidades, particularmente en estaciones donde los precios se encontraban por encima de lo considerado razonable, lo que encendió las alertas de la autoridad.
Como resultado, se procedió a la colocación de sellos de advertencia en algunos establecimientos, una medida que busca informar a los consumidores sobre posibles anomalías y presionar a los proveedores para que ajusten sus tarifas conforme a la normativa vigente.
De acuerdo con la dependencia, estas verificaciones no solo se enfocan en el precio, sino también en garantizar que los litros despachados sean completos, evitando así dobles afectaciones a los usuarios que, además de pagar más, podrían recibir menos combustible.
La Profeco subrayó que este tipo de operativos se mantendrán de forma constante en todo el territorio tlaxcalteca, con especial atención en zonas de alta demanda y en aquellas donde previamente se han detectado irregularidades.
Asimismo, reiteró que la participación ciudadana es clave para detectar abusos, por lo que invitó a los consumidores a reportar cualquier inconsistencia a través de los canales oficiales, incluyendo quejas por precios excesivos o prácticas engañosas.
Estas acciones forman parte de una política más amplia del Gobierno Federal para proteger el poder adquisitivo de la población, en un contexto donde los combustibles siguen siendo un insumo clave para la movilidad y la actividad económica.
Finalmente, la Procuraduría Federal del Consumidor reafirmó su compromiso de continuar con la vigilancia estricta del mercado, sancionar a quienes incumplan la ley y garantizar condiciones más equitativas para los consumidores en Tlaxcala.













