La síndica de Yauhquemehcan, Ana Rosa Gameros Ordóñez, no solo enfrenta diferencias con el presidente municipal, David Vega Terrazas; también debe responder a los cuestionamientos públicos sobre los gastos de la sindicatura y su actuación en el cargo. En medio de la confrontación política, la transparencia no puede convertirse en una exigencia exclusiva para sus adversarios.
Uno de los temas que amerita explicación son los 200 mil 421 pesos reportados en combustible atribuido a la sindicatura entre 2024 y julio de 2026. La cifra fue difundida públicamente y, aunque no demuestra por sí misma una irregularidad, sí obliga a aclarar qué vehículos recibieron el combustible, cuáles fueron los recorridos y qué actividades oficiales justificaron ese gasto.
A este señalamiento se suma una denuncia pública sobre el presunto uso de una camioneta oficial para acudir a un establecimiento nocturno. La acusación debe ser esclarecida con pruebas y con la versión de la funcionaria; de confirmarse un uso particular de bienes públicos, correspondería a las autoridades determinar las responsabilidades.
Las controversias también alcanzaron sus inasistencias a sesiones de Cabildo. Gameros ha argumentado que algunas obedecieron a motivos de salud y que cuenta con documentación para justificarlas. Por ello, es necesario revisar las actas, los registros de asistencia y los justificantes presentados, en lugar de dar por ciertas las versiones de cualquiera de las partes.
En este contexto, la síndica no puede limitar su papel a denunciar presuntas represalias o irregularidades del alcalde. Si exige transparencia al gobierno municipal, también debe estar dispuesta a explicar su propia actuación, particularmente cuando se trata de recursos públicos y del cumplimiento de las responsabilidades inherentes a su cargo.
La rendición de cuentas no puede funcionar a conveniencia.No basta con señalar al adversario político mientras los cuestionamientos propios permanecen sin respuestas claras. La ciudadanía tiene derecho a conocer cómo se administra el dinero público, sin importar si las dudas recaen en el alcalde, la síndica o cualquier otro integrante del Ayuntamiento.
Yauhquemehcan necesita menos confrontación política y más explicaciones documentadas. Ana Rosa Gameros tiene la oportunidad de aclarar los señalamientos con información verificable, mientras que las autoridades fiscalizadoras deben determinar si existe alguna irregularidad. Porque, cuando se trata de recursos públicos, nadie debería exigir cuentas con una mano y evadirlas con la otra.












