La entidad registró una reducción sostenida en indicadores de fecundidad. Esto ocurrió por debajo de la media nacional, gracias a la implementación del Plan NAME y a la coordinación interinstitucional en materia de prevención y atención.
Tlaxcala se colocó como referente nacional en la prevención del embarazo infantil y adolescente. Logró una reducción sostenida y fue por debajo de la media nacional en indicadores clave de fecundidad. Esto fue derivado de la implementación del Plan de Acción para la Prevención, Atención y Seguimiento de Niñas y Adolescentes Madres Embarazadas (NAME).
De acuerdo con cifras preliminares del sector salud federal, la razón específica de fecundidad en niñas de 10 a 14 años pasó de 1.4 a 1.0 nacimientos por cada mil entre 2018 y 2025. Esto representa una disminución de 32.2 por ciento respecto al promedio nacional. En tanto, el porcentaje de embarazos en adolescentes se redujo de 16.3 a 15.9 por ciento del total de nacimientos registrados en la entidad.
El diagnóstico epidemiológico indica que, en 2018, Tlaxcala presentaba una tasa específica de fecundidad de 41.5 en mujeres de 15 a 19 años. Además, tenía 16 mil 514 embarazos registrados. De estos, 16.3 por ciento correspondían a adolescentes. Estas cifras fueron integradas y validadas por los cubos dinámicos de nacimientos del SINAIS. Estos fueron elaborados a partir de certificados de nacimiento captados por unidades médicas y registros civiles del país.
Plan NAMES
A partir de este análisis, el Gobierno del Estado de Tlaxcala implementó el Plan NAMES. Esta iniciativa fue coordinada por el Consejo Estatal de Población (Coespo) en articulación con las dependencias que integran el Grupo Estatal para la Prevención del Embarazo en Adolescentes (GEPEA). Además, contó con los Grupos Municipales para la Prevención del Embarazo Adolescente (GUMPEA).
El NAME funciona con el apoyo y respaldo institucional de dependencias del Poder Ejecutivo. Estas incluyen el Sistema Estatal DIF (SEDIF), las secretarías de la Mujer (SMET), de Salud (Sesa), de Educación Pública del Estado (SEPE) y Seguridad Ciudadana (SSC). También participan el Instituto Tlaxcalteca de la Juventud (ITJ) y el Secretariado Ejecutivo del Sistema Estatal de Seguridad Pública (SESNSP). Asimismo, participan el Coespo y el Sistema de Protección Integral de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes (Sipinna).
La estrategia se estructura en tres ejes: prevención, fomento a una cultura de la denuncia y atención y seguimiento. Su objetivo es garantizar el acceso efectivo a la justicia y la restitución de derechos de niñas y adolescentes embarazadas mediante acompañamiento institucional. Además, busca la coordinación territorial.
Entre las acciones implementadas se encuentran la capacitación a grupos municipales y sesiones informativas en escuelas de educación básica. Estas están dirigidas a madres, padres, docentes y estudiantes. También se implementó una campaña digital permanente orientada a la prevención y la denuncia oportuna. Esta se alineó con la Estrategia Nacional para la Prevención del Embarazo Adolescente (ENAPEA).
Autoridades del sector salud señalaron que los resultados obtenidos colocan a Tlaxcala con una experiencia de política pública replicable a nivel nacional. Estos resultados demuestran que la coordinación interinstitucional y la intervención territorial pueden generar resultados medibles. Además, son sostenidos en la prevención del embarazo en edades tempranas.
Además, el seguimiento de los indicadores continuará realizándose a través de los sistemas federales de información en salud. Esto se hará conforme al cierre y validación anual de los registros. Será con efecto de consolidar la tendencia a la baja y fortalecer la protección integral de niñas y adolescentes en todo el país.












