La Décimo Sexta Sesión Ordinaria de Cabildo de Yauhquemehcan volvió a exhibir las tensiones internas del Ayuntamiento que encabeza David Vega Terrazas, donde las diferencias entre integrantes del cuerpo edilicio amenazan con desplazar lo verdaderamente importante: atender a la ciudadanía.
Mientras el presidente municipal debería garantizar condiciones de diálogo, orden institucional y atención a las demandas vecinales, las confrontaciones entre regidores volvieron a ocupar el centro de la escena, con episodios que quedaron registrados en las transmisiones públicas de la sesión.
Emilio Ortiz, Adolfo Rivera, Marco Antonio Morales y Estefani Tamayo protagonizaron intervenciones que generaron cuestionamientos, particularmente por la forma en que se desarrolló el intercambio con ciudadanos presentes, entre ellos vecinos de Santa Úrsula que acudieron con inquietudes y peticiones.
Uno de los momentos más cuestionables ocurrió cuando Adolfo Rivera llamó a los asistentes a guardar silencio y mostrar respeto, situación que provocó la intervención de una ciudadana en defensa de quienes se encontraban presentes. El episodio dejó una pregunta incómoda: ¿el respeto que exigen algunos representantes también incluye escuchar a la población o solamente aplica cuando nadie los cuestiona?
Pero el problema de fondo no se limita a los regidores. David Vega Terrazas, como presidente municipal, también debe responder por la conducción política e institucional de su Ayuntamiento. No basta con ocupar la silla principal mientras las sesiones se desgastan en disputas; su responsabilidad implica procurar que el Cabildo funcione, que los procedimientos se respeten y que la voz de los ciudadanos tenga espacio.
Las diferencias políticas entre los integrantes del gobierno municipal pueden ser legítimas. Lo cuestionable es que terminen por encima de las necesidades de la población y conviertan las sesiones públicas en escenarios de protagonismo, acusaciones y enfrentamientos.
La cercanía que se atribuye a los regidores señalados con la síndica Ana Rosa Gameros también alimenta interrogantes sobre los acuerdos y las alianzas dentro del Ayuntamiento. Sin embargo, más allá de los bloques políticos, cada integrante debe responder por sus propias actuaciones y decisiones.
David Vega Terrazas tiene ante sí el reto de demostrar que puede conducir un gobierno municipal donde el debate no se confunda con el desorden y donde las diferencias no impidan atender los asuntos públicos.
Yauhquemehcan no necesita un Cabildo ocupado en medir fuerzas, sino autoridades que den resultados. Porque el Ayuntamiento no pertenece al presidente municipal, a la síndica ni a los regidores: pertenece a la ciudadanía, que merece algo más que sesiones marcadas por la grilla y funcionarios que parecen olvidar para quién trabajan.











