🎭 De los discursos al dibujo
Cuando escuché a la presidenta Claudia Sheinbaum presentar el Plan Michoacán por la Paz y la Justicia, con una inversión de 57 mil millones de pesos, me quedé con una sensación de déjà vu.
Cada sexenio promete “la estrategia definitiva” para pacificar el estado, y cada uno termina igual: con más militares, más discursos y menos resultados.
Decidí convertir esa ironía en imagen: un auditorio lleno de funcionarios sonrientes, un proyector con el logo del nuevo plan y una paloma de la paz de cartón, maltratada y sostenida con cinta adhesiva.
Así nació mi cartón “Plan Michoacán: la paz en PowerPoint”.
(El País)
💬 La paz proyectada
El discurso oficial habló de 12 ejes estratégicos y más de 100 acciones, desde justicia social hasta programas educativos y de infraestructura.
Suena bien en papel —o en PowerPoint—, pero mientras se proyectaban las diapositivas, Michoacán seguía contando muertos.
Según datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), el estado acumula más de 1 800 homicidios dolosos en lo que va del año.
Las palabras “paz” y “justicia” se repiten, pero los balazos también.
Por eso, en mi dibujo, mientras uno de los funcionarios sonríe y dice “Sí, pero aún hay balazos”, un ciudadano en la primera fila responde:
“Sí, pero afuera siguen los disparos.”
Una frase que, por desgracia, resume el país entero.
(Reuters)
⚖️ Un plan de 57 mil millones… sin rostro ciudadano
El Plan Michoacán es ambicioso: promete desarrollo social, apoyo al campo, justicia, educación y reconstrucción del tejido comunitario.
Pero los documentos oficiales no detallan quién ejecutará los proyectos, qué municipios serán prioridad ni cómo se medirá el impacto real.
El dinero está anunciado, las diapositivas están listas, los micrófonos encendidos.
Solo falta que la paz llegue al territorio y no se quede encerrada en el PowerPoint.
(Gob.mx)
🔥 Dibujar el absurdo
Cada trazo del cartón busca retratar esa brecha entre la solemnidad del acto político y la realidad cotidiana.
La paloma maltratada, con su hoja de olivo marchita, representa una paz que ha sobrevivido demasiados comunicados oficiales.
Los funcionarios que aplauden el plan encarnan el país del discurso; los ciudadanos con chalecos antibalas, el México del día a día.
Mi intención no es burlarme del esfuerzo —todo intento por reconstruir Michoacán es valioso—, sino recordar que la paz no se proyecta: se construye.
(AP News)
🪶 Entre el ruido y el eco
Mientras dibujaba, no podía dejar de pensar en las palabras de la presidenta:
“La seguridad y la paz son frutos de la justicia.”
Es cierto. Pero los frutos no crecen en un PowerPoint: necesitan tierra, agua y tiempo.
Y hoy Michoacán sigue siendo un terreno duro, lleno de miedo y abandono.
Mi cartón no pretende dar soluciones, solo mostrar un espejo incómodo.
Porque en México cada plan por la paz parece empezar con aplausos y terminar en silencio.
Fuentes consultadas:











