Fabiola Márquez
La mañana de este martes, trabajadores de la empresa Galia Textil, con sede en el municipio de Xiloxoxtla, protagonizaron una manifestación a las afueras de la delegación del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Tlaxcala, luego del despido de aproximadamente 500 operarios, situación que calificaron como un golpe devastador para cientos de familias de la región.
Desde temprana hora, los inconformes se congregaron en el inmueble federal portando pancartas y lanzando consignas para exigir una explicación clara y una solución inmediata ante lo que consideran una decisión injustificada. De acuerdo con los testimonios de los trabajadores, el recorte masivo de personal se originó tras la cancelación de pedidos por parte del IMSS, institución que —aseguran— dejó de comprar insumos textiles a la empresa para optar por proveedores extranjeros, principalmente de origen chino.
Los manifestantes denunciaron que esta determinación no solo afecta a Galia Textil, sino que evidencia una política de adquisiciones que, a su juicio, debilita a la industria nacional. Señalaron que resulta contradictorio que, mientras el Gobierno Federal impulsa campañas para fortalecer el consumo interno bajo el distintivo “Hecho en México”, dependencias públicas de gran relevancia dejen de respaldar a empresas nacionales que cumplen con estándares de producción y generan empleo formal.
“Nos están dejando sin sustento por decisiones que no toman en cuenta el impacto social. Aquí hay familias completas que dependen de este trabajo”, expresaron algunos de los afectados, quienes también subrayaron que muchos de ellos cuentan con años de antigüedad dentro de la empresa, lo que agrava la incertidumbre económica que ahora enfrentan.
Durante la protesta, los trabajadores exigieron la intervención de autoridades estatales y federales para revisar los procesos de licitación y compra del IMSS, así como la implementación de medidas que permitan reactivar la producción en la factoría. También pidieron que se establezcan criterios que favorezcan a proveedores nacionales, especialmente en sectores estratégicos como el textil, que históricamente ha sido un motor económico en Tlaxcala.
El impacto del despido masivo, señalaron, trasciende lo individual. Comercios locales, transportistas y proveedores indirectos también resentirán las consecuencias de la reducción de operaciones en Galia Textil, lo que podría generar un efecto en cadena en la economía de Xiloxoxtla y municipios aledaños. En ese sentido, advirtieron que la pérdida de estos empleos podría incrementar la migración laboral y la informalidad en la región.
A lo largo de la mañana, la manifestación se mantuvo de manera pacífica, aunque con un ambiente de evidente inconformidad y preocupación. Una comisión de trabajadores intentó establecer diálogo con representantes del IMSS en Tlaxcala; sin embargo, hasta el momento no se ha dado a conocer una postura oficial por parte de la institución respecto a las acusaciones ni sobre la cancelación de contratos con la empresa.
Los inconformes advirtieron que, de no obtener respuestas concretas en los próximos días, podrían intensificar sus acciones mediante nuevas movilizaciones, bloqueos o incluso la toma de instalaciones, con el objetivo de presionar a las autoridades para que atiendan su demanda principal: la recuperación de sus fuentes de empleo.
Este caso pone nuevamente sobre la mesa el debate en torno a las políticas de compras gubernamentales y su impacto en la industria nacional, particularmente en entidades como Tlaxcala, donde el sector textil representa una de las principales fuentes de trabajo y desarrollo económico. Mientras tanto, cientos de familias enfrentan un escenario de incertidumbre, a la espera de que las autoridades intervengan y se logre una solución que permita revertir esta crisis laboral.













