El Congreso de Tlaxcala concluyó la revisión de las cuentas públicas correspondientes al ejercicio fiscal 2025 y aprobó los dictámenes de distintos poderes, organismos autónomos, entidades estatales y otros entes sujetos a fiscalización. El proceso no solamente define si una cuenta recibe un resultado aprobatorio o no, también deja una serie de expedientes que permiten conocer cómo se ejercieron los recursos públicos.
Entre los organismos autónomos que obtuvieron un dictamen aprobatorio se encuentran el Instituto Tlaxcalteca de Elecciones, la Universidad Autónoma de Tlaxcala, la Comisión Estatal de Derechos Humanos, el Tribunal Electoral de Tlaxcala, la Fiscalía General de Justicia y el Tribunal de Justicia Administrativa.
Uno de los casos que tuvo un resultado diferente fue el Tribunal de Conciliación y Arbitraje, cuya cuenta correspondiente al periodo del 1 de enero al 31 de agosto de 2025 fue considerada no aprobatoria, mientras que el periodo posterior del mismo ejercicio recibió un dictamen aprobatorio.
El resultado de cada cuenta se construye a partir de los trabajos de fiscalización realizados por el Órgano de Fiscalización Superior, por lo que una revisión periodística todavía puede ir más allá del sentido del dictamen aprobado por los diputados y entrar al detalle de las observaciones encontradas.
En esos informes se pueden rastrear conceptos como comprobación de gastos, adquisiciones, obra, servicios, pagos, documentación faltante y otros aspectos revisados durante la auditoría. El OFS mantiene publicados los informes individuales correspondientes al ejercicio 2025, incluidos los de organismos autónomos.
El siguiente paso, por tanto, no está solamente en saber qué cuentas fueron aprobadas, sino en revisar qué observaciones quedaron dentro de cada expediente y cuáles fueron solventadas. Ahí es donde puede encontrarse la parte más interesante de la fiscalización del dinero público en Tlaxcala












