Fabiola Márquez
La inseguridad en Apetatitlán continúa creciendo y la molestia ciudadana también. Un nuevo hecho delictivo volvió a encender la indignación de vecinos, luego de que se difundiera un video donde se observa el desvalijamiento de un vehículo particular en la Unidad Habitacional Petroquímica, justo frente a un preescolar, lo que evidencia no solo el robo, sino la falta de vigilancia y seguridad en la zona.
De acuerdo con la información difundida por vecinos, delincuentes desmantelaron prácticamente todo el vehículo: se llevaron las cuatro llantas, las dos calaveras traseras y el espejo retrovisor, dejando la unidad sobre bloques. El hecho no fue un robo rápido, sino un desvalijamiento que tomó tiempo, lo que hace suponer que los responsables actuaron con total tranquilidad, sin temor a ser sorprendidos por la policía municipal.
Habitantes de la Unidad Habitacional Petroquímica señalaron que los robos de autopartes se han vuelto cada vez más frecuentes, especialmente durante la noche y madrugada, cuando la vigilancia es prácticamente inexistente. Aseguran que han reportado en distintas ocasiones la falta de rondines de seguridad, pero la situación no ha cambiado.
La indignación crece porque el robo ocurrió frente a un preescolar, un lugar que debería ser seguro para niños, padres de familia y vecinos. Sin embargo, la realidad que se vive en Apetatitlán es distinta, pues los ciudadanos señalan que la delincuencia opera sin problema en colonias, unidades habitacionales y calles principales.
Ante esta situación, las críticas han comenzado a dirigirse hacia la administración municipal que encabeza el presidente Azain Ávalos Farfán, a quien ciudadanos reclaman resultados en materia de seguridad. Señalan que la percepción de inseguridad ha aumentado y que los robos ya son parte de la vida cotidiana en el municipio.
Vecinos consideran que no se trata de un hecho aislado, sino de un problema que ha ido creciendo por la falta de estrategia, prevención y presencia policiaca. Incluso, algunos ciudadanos señalan que los delincuentes ya ubican zonas donde pueden operar sin problema porque saben que las patrullas tardan o simplemente no pasan.
El video que circula en redes sociales se ha convertido en una evidencia más de la situación que vive el municipio. No se trata solo de un vehículo robado, sino de la sensación de abandono que tienen los ciudadanos, quienes aseguran que cada vez se sienten más desprotegidos.
Hoy, para muchos habitantes, Apetatitlán se está convirtiendo en tierra de nadie, donde los delincuentes hacen de las suyas y la autoridad simplemente llega tarde o no llega. La exigencia ciudadana es clara: más seguridad, más patrullajes y resultados reales, porque la paciencia de la población comienza a agotarse.











