Aunque las mujeres participan de manera activa en las labores del campo y en la vida de las comunidades rurales, su presencia como titulares de derechos agrarios en Tlaxcala continúa siendo minoritaria actualmente, sólo el 28% de las personas con derechos agrarios reconocidos en la entidad son mujeres.
La diferencia refleja una brecha que va más allá de la propiedad de una parcela contar con derechos agrarios permite participar formalmente en las decisiones de los ejidos y comunidades, realizar trámites relacionados con la tierra y contar con certeza jurídica sobre los derechos que se poseen dentro de la propiedad social.
De acuerdo con información de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu), el panorama de Tlaxcala es similar al que se observa a nivel nacional, donde de los más de 5 millones de sujetos agrarios, sólo alrededor del 27% son mujeres, frente a una amplia mayoría de hombres.
La desigualdad también se mantiene en los órganos de representación en los núcleos agrarios, la participación femenina en los comisariados ejidales sigue siendo reducida y el número de mujeres que presiden estas estructuras es aún menor, lo que limita su presencia en espacios donde se toman decisiones sobre el uso y administración de la tierra.
Para atender esta situación, en Tlaxcala se han realizado las Caravanas para las Mujeres en la Propiedad Social y las Jornadas Comunitarias por la Igualdad, donde se brinda orientación y atención para trámites como el reconocimiento de derechos, sucesiones, cesiones parcelarias y expedición de documentos agrarios.
El objetivo es acercar estos servicios directamente a las mujeres que viven en comunidades rurales y que, en algunos casos, enfrentan dificultades para regularizar su situación agraria o acceder a los trámites necesarios para ser reconocidas formalmente como titulares de derechos.
A nivel federal, la meta es que al cierre de la actual administración al menos 150 mil mujeres obtengan reconocimiento de sus derechos agrarios y que otras 250 mil reciban su Cartilla de Derechos, con la intención de incrementar la participación femenina dentro de la propiedad social.
En Tlaxcala, mientras las mujeres representan menos de 3 de cada 10 personas con derechos agrarios reconocidos, las acciones de regularización buscan reducir una brecha histórica en el acceso a la tierra y ampliar su participación en las decisiones que se toman dentro de los ejidos y comunidades.










