Una riña que terminó en una presunta balacera dejó este sábado dos hombres lesionados en la comunidad de Ignacio Zaragoza, municipio de Huamantla, en un nuevo episodio que vuelve a poner en duda la efectividad de la estrategia de seguridad implementada en esta zona.
Los hechos ocurrieron alrededor de las 18:50 horas, cuando vecinos reportaron una pelea entre varios hombres en las inmediaciones de las calles Xicohténcatl e Ignacio Zaragoza, cerca del salón “California”, donde también se escucharon al menos cinco detonaciones. Dos hombres fueron localizados lesionados; uno de ellos, identificado como Sergio N., de 35 años, presentó una herida aparentemente ocasionada por un proyectil de arma de fuego y fue trasladado al Hospital General de Huamantla.
Lo que resulta especialmente preocupante es que este es el segundo episodio de violencia registrado en menos de ocho días en la misma comunidad, considerada una de las zonas con mayor problemática de seguridad del municipio y del estado.
El escenario representa un reto directo para el secretario de Seguridad Ciudadana, Alberto Martín Perea Marrufo, quien ha asegurado que se han desplegado operativos especiales en Ignacio Zaragoza para contener la delincuencia y atender la problemática relacionada con pandillas.
Pero los hechos parecen ir en sentido contrario al discurso oficial. Si los operativos ya están funcionando en la zona, ¿por qué en menos de ocho días vuelven a registrarse riñas y ahora hasta presuntas detonaciones de arma de fuego?
La presencia de decenas de policías después de que ocurre un enfrentamiento puede contener momentáneamente la situación, pero difícilmente puede considerarse un resultado preventivo. El verdadero desafío para Perea Marrufo está en evitar que estos hechos ocurran y recuperar la tranquilidad de los habitantes antes de que la violencia vuelva a escalar.
Ignacio Zaragoza no necesita únicamente operativos cuando ya ocurrió un conflicto; necesita resultados medibles. Por ahora, la repetición de hechos violentos mantiene a esta comunidad como una asignatura pendiente para la Secretaría de Seguridad Ciudadana.
La Fiscalía General de Justicia del Estado deberá determinar cómo ocurrieron los hechos, confirmar si se utilizó un arma de fuego y establecer responsabilidades.










