La representación de la comunidad LGBTQ+ en el Congreso de Tlaxcala vuelve al centro del debate. Antonio Martínez Velásquez, coordinador de Comunicación Social del Gobierno del Estado, cuestionó la simulación que, señaló, persiste en los partidos políticos cuando hablan de inclusión, pero no garantizan una participación auténtica de esta población en los espacios de poder.
“Cualquiera puede ser muy incluyente, pero a la hora de poner la cara y el cuerpo, ahí sí ya no”, expresó al advertir que no basta con utilizar discursos políticamente correctos ni cumplir con cuotas si estas no se traducen en una representación efectiva.
En la actual LXV Legislatura, Madai Pérez Carrillo, de Morena; María Aurora Villeda Temoltzin, de Redes Sociales Progresistas, y Soraya Noemí Bocardo Phillips, actualmente diputada independiente, llegaron al Congreso mediante acciones afirmativas vinculadas con la diversidad sexual.
No obstante, la representación de algunas de ellas ha sido cuestionada públicamente por integrantes y activistas de la comunidad, quienes han puesto sobre la mesa dudas acerca de la legitimidad de los espacios obtenidos mediante estas medidas. Los señalamientos mantienen abierto el debate sobre el uso de las acciones afirmativas y a quiénes deben beneficiar.
Pero más allá de cómo llegaron al Congreso, la pregunta es qué han hecho desde sus curules: ¿han impulsado iniciativas, respaldado reformas o promovido acciones concretas para garantizar los derechos de la población LGBTQ+? ¿Qué resultados pueden presentar ante la comunidad que, en teoría, representan?
La crítica de Martínez Velásquez apunta precisamente a que la inclusión no debe quedarse en ocupar espacios ni en cumplir con porcentajes para cubrir un requisito político. La representación también implica asumir compromisos y trabajar para que las demandas de esta población tengan presencia en las decisiones legislativas.
Así, el debate no termina con saber quiénes ocupan esos espacios, sino con exigir cuentas sobre su desempeño: ¿las acciones afirmativas han permitido una representación efectiva de la comunidad LGBTQ+ o solamente han servido para cumplir cuotas políticas?











