Adil Aranzuvia Juárez Angulo, responsable de la Oficina de Atención a la Diversidad Sexual de la Secretaría de Cultura del Estado de Tlaxcala, reconoció que la discriminación contra las poblaciones LGBTIQ+ continúa presente, por lo que consideró una falacia afirmar que la inclusión ya está garantizada o que las prácticas discriminatorias han sido superadas.
Señaló que, pese a los avances en materia de representación y reconocimiento de derechos, persisten conductas relacionadas con la indiferencia, la falta de empatía y el desconocimiento. Ante este panorama, consideró necesario que las personas servidoras públicas se capaciten y actualicen para evitar que desde las instituciones se reproduzcan actos de exclusión.
Precisó que la formación debe contemplar no solo temas de diversidad sexual y de género, sino también discapacidad, perspectiva de género, derechos humanos y cultura de paz, con el propósito de ofrecer una atención institucional respetuosa e incluyente.
Al ser cuestionada sobre las denuncias por violencia contra integrantes de la comunidad LGBTIQ+, Juárez Angulo informó que estos reportes han disminuido; no obstante, señaló que los casos que actualmente llegan a la oficina están relacionados principalmente con ideación suicida.
Ante esta situación, explicó que establecieron coordinación con la instancia estatal de Salud Mental y Atención al Suicidio, con la que recientemente realizaron una capacitación para brindar herramientas de atención primaria a personas que manifiestan pensamientos suicidas.
Sobre el número de personas atendidas, evitó proporcionar cifras al considerar que se trata de información sensible. Sin embargo, confirmó que quienes han solicitado apoyo son canalizados a la Coordinación de Salud Mental y a la Clínica de las Emociones.
Aunque la disminución de reportes de violencia es un dato señalado por la propia oficina, la persistencia de la discriminación y la atención de casos de ideación suicida evidencian que los retos siguen presentes. La inclusión requiere acciones permanentes de prevención, capacitación y acompañamiento, más allá del reconocimiento de derechos en el discurso.











