Lizeth Cuahutle
La Comisión Nacional de Vivienda (Conavi) proyecta la construcción de 6 mil viviendas en Tlaxcala como parte del programa federal “Vivienda para el Bienestar”, una estrategia que representa una de las principales apuestas de inversión pública en el sector habitacional en la entidad.
El plan forma parte de una meta sexenal de 16 mil viviendas para el estado, de las cuales 6 mil estarán a cargo de Conavi y 10 mil serán desarrolladas a través del Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit), lo que implica una participación combinada de esquemas de vivienda social y crédito formal.
Actualmente, en Tlaxcala se reporta la construcción de mil 165 viviendas en municipios como Santa Cruz Tlaxcala, San Pablo del Monte y Terrenate, lo que refleja el arranque de la primera fase operativa del programa en la entidad.
El modelo está enfocado en población sin acceso a créditos hipotecarios tradicionales, principalmente jóvenes, mujeres jefas de familia, adultos mayores y personas en condiciones de vulnerabilidad económica, sectores que históricamente enfrentan mayores barreras para acceder a vivienda propia.
En términos económicos, el programa representa un flujo importante de inversión en el sector de la construcción, uno de los rubros que más impacto tiene en empleo, consumo de materiales y dinamismo de economías locales.
Sin embargo, especialistas del sector han señalado que el reto no solo es la construcción de vivienda, sino la capacidad de atender una demanda habitacional que se mantiene por encima de la oferta disponible, en un contexto donde los costos de terrenos y materiales continúan presionando el valor final de las viviendas.
A la par de la construcción de nuevas unidades, el programa incluye acciones de mejoramiento y ampliación de vivienda, lo que amplía su impacto hacia la economía familiar al reducir gastos en mantenimiento y elevar condiciones de habitabilidad.
Aunque el sector vivienda mantiene actividad en distintos municipios del estado, su comportamiento será clave para medir el ritmo de inversión pública y privada en Tlaxcala durante los próximos años.












