Las dos escuelas de formación militarizada que operan en Tlaxcala no desaparecerán, pero tampoco podrán mantener intacto el esquema con el que tradicionalmente han trabajado. La Secretaría de Educación Pública del Estado (SEPE) confirmó que ambos planteles deberán modificar sus métodos de disciplina y enseñanza para ajustarse a las disposiciones federales que restringen las prácticas de carácter castrense dentro del sistema educativo.
El titular de la SEPE José Alonso Trujillo Domínguez, explicó que las instituciones continuarán dando clases durante el actual ciclo escolar y conservarán sus planes y programas de estudio reconocidos oficialmente el cambio estará principalmente en la manera de formar y disciplinar a los estudiantes.
La transición plantea una diferencia importante la formación dejará de sustentarse en prácticas propias del adiestramiento militar y deberá orientarse hacia actividades deportivas, civismo y cultura de la paz, bajo criterios de respeto a los derechos humanos de niñas, niños y adolescentes.
La dependencia ya mantiene reuniones con los directivos de las instituciones para establecer cómo se aplicará esta modificación sin embargo, el cambio abre una interrogante sobre qué prácticas concretas tendrán que desaparecer y cuáles podrán conservarse sin contradecir las nuevas disposiciones educativas.
El funcionario sostuvo que los planteles cuentan con reconocimiento y prestigio entre las familias, por lo que la determinación no contempla su cierre la apuesta de las autoridades es que continúen prestando el servicio educativo, pero con una disciplina reformulada y alejada del modelo estrictamente militar.
Las instituciones tendrán que redefinir parte de la identidad con la que han operado, mientras las autoridades educativas deberán verificar que la transición se cumpla y que las prácticas utilizadas con los estudiantes sean compatibles con el nuevo marco.
Por ahora, las dos escuelas permanecerán abiertas. El verdadero cambio estará en cómo se formará y disciplina a sus alumnos a partir de esta nueva etapa y en qué medida los planteles lograrán conservar su identidad sin recurrir a métodos de carácter castrense.












