Fabiola Márquez
La próxima Huamantlada contará con un operativo interinstitucional reforzado debido a la ampliación del circuito, con la participación de 43 ambulancias y entre 135 y 150 paramédicos, informó Irving García Cervantes, coordinador estatal del Centro Regulador de Urgencias Médicas (CRUM) de Tlaxcala.
El despliegue contempla unidades del CRUM, Cruz Roja, corporaciones municipales y otras instituciones de emergencia, con una redistribución de recursos para cubrir la nueva extensión del circuito y buscar que el evento concluya con saldo blanco.
El funcionario recordó que las autoridades también implementaron operativos especiales para la Carrera de Carcachas y La Noche que Nadie Duerme. En la Carrera de Carcachas, cinco vehículos sufrieron volcaduras, aunque todos los pacientes fueron clasificados como verdes, es decir, con lesiones que no ponían en riesgo su vida.
Sin embargo, el principal problema fueron las riñas relacionadas con el consumo de alcohol. Ante los conatos de violencia, las autoridades acordaron suspender las carreras para proteger tanto a los asistentes como al personal operativo. Solo se reportó una persona lesionada por una riña, con una herida menor en una mano.
Para La Noche que Nadie Duerme se desplegarán cuatro ambulancias, una unidad de rescate urbano y un puesto de mando conectado directamente con el C5.
Mientras que para la Huamantlada se contempla un dispositivo de mayor dimensión: 10 unidades del CRUM, seis de terapia intensiva, cuatro de urgencias básicas, una unidad de rescate y un puesto de mando instalado en el Hospital General de Huamantla, además del apoyo del helicóptero Maliche.
Ante la concentración masiva de personas, el CRUM llamó a reducir el consumo de alcohol, mantener especial vigilancia sobre menores y adultos mayores y cuidar las pertenencias personales.
La experiencia de la Carrera de Carcachas dejó una advertencia para los siguientes eventos: el reto no solamente será atender emergencias médicas, sino evitar que el consumo descontrolado de alcohol vuelva a convertirse en detonante de riñas y obligue a suspender actividades.













